Basada
en una historia real que sacudió a la opinión pública, Foxcatcher relata la relación de John Du Pont (Carrell), un
multimillonario extravagante, con los
hermanos Mark y Dave Schultz; campeones mundiales y olímpicos norteamericanos de lucha. La
trama desencadena cuando Du Pont decide “salvar” la lucha grecorromana de Norteamérica
y destina una gran cantidad de recursos a establecer, dentro de su mansión,
todo un campo de entrenamiento para el equipo Olímpico con vista a las
Olimpiadas de Seúl en 1988. Du Pont Logra atraer al joven y
manipulable medallista
olímpico Mark (Tatum) y tiempo después hace venir a su hermano Dave (Ruffalo).
Poco a poco y de manera magistral, la historia va desarrollando un enfermizo
panorama donde todos los elementos apuntan a un destino oscuro.




Steve
Carrell (irreconocible por el maquillaje) da a su John Du Pont una escalofriante
vida que de inmediato acapara al público, Du Pont es tan frío y retorcido como
una serpiente venenosa y su enorme poder económico y sus sutiles maneras lo
hacen aún más letal. Ya desde su primera aparición en la pantalla se va
presintiendo que este hombre esconde muchas más
cosas que lo que inclusive el
guión deja ver. Tras él hay abismos de oscuridad, complejos, ira y una
desmedida ansia de poseer: cariño, vidas, fama... maquilladas por una insaciable
sed de reconocimiento y dominio. Carrell logra ir alimentando un sentimiento de repulsión
y desconfianza mientras el guión crece. Entre más nos adentramos en la historia
y las reacciones de Du Pont, vamos descubriendo a un hombre sobajado por su
madre (Redgrave) y su gélido trato, quien con imperioso desapruebo, mira y juzga inflexible cada paso que
da su hijo y cómo Du Pont se impone a sus atletas como una figura paterna de dimensiones aplastantes para
ser tributo de alabanza, en especial de Mark.


Cada combate cuerpo a cuerpo, donde rabiosamente se trata de
dominar al otro, no es más que una imagen de cómo psicológicamente el drama va penetrando para alcanzar su clímax.
Por
su parte, Tatum se entrega a su personaje para hacer la combinación perfecta del atleta musculoso que esconde a un
niño lastimado y desprotegido que (con más o menos resentimientos) ha
vivido
bajo la sombra y protección de su hermano y que sólo necesita una figura
paterna que le de su aprobación, como si se tratara de un amo y su mascota. Lo
oscuro es que no importa cuántos logros acceda, siempre se verá a sí mismo de
manera reprobatoria

Ruffalo
por su parte, da la arista perfecta de este triángulo con su Dave, un hombre
franco, cariñoso, amiguero, padre de familia, fácil de llevar y que
inadvertidamente se transforma en una amenaza, tanto para John como para Mark.
Dave es el punto en la tierra, un eje insospechado que inocentemente se planta
en medio de la tormenta, sin imaginar las consecuencias.

Para
ello lucha y se convierte en patrocinador del equipo norteamericano, eso sí,
poniendo sus condiciones: los atletas deben entrenar y vivir en su propiedad
bajo sus reglas.
Du
Pont hizo todo para adquirir ese grupo de fans agradecidos que lo veneraran y
como un dios cruel, hacía pagar altos precios por su patronazgo. Manipulando
los destinos según su capricho. Lo magnífico del guión y de la película, es que
va revelando poco a poco el pozo de los motivos de Du Pont.

Reparto: Steve Carell, Channing Tatum, Mark Ruffalo,
Sienna Miller, Vanessa Redgrave
País:
Estados Unidos
Año:
2014
Género:
Drama
Duración:
2 hr. 14 min.
Clasificación:
Mayores de 15 Violencia, uso de drogas.
Fecha de estreno en México: Enero 15
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