Por Fabián Quezada León
“Kingsman: El servicio secreto” nos presentó el mundo de Kingsman – una
agencia internacional de inteligencia que, por ser independiente, opera al más
alto nivel de discreción y cuyo objetivo principal es mantener el mundo a
salvo. En “Kingsman: El Círculo Dorado”, nuestros héroes se enfrentan a un
nuevo reto. Cuando sus oficinas centrales son destruidas y el mundo es tomado
como rehén, su viaje los lleva al descubrimiento de una organización espía
aliada en los EE UU llamada Statesman, que se remonta a la época en la que
ambas fueron fundadas.
En una nueva aventura que pone a prueba al máximo la
fuerza e inteligencia de sus agentes, estas dos organizaciones secretas elite
se unen para derrotar a un despiadado enemigo común, y, así, poder salvar al
mundo, algo que ha pasado a ser un poco habitual para Eggsy…
Matthew Vaughn regresa escribiendo y dirigiendo la secuela de esta saga de espías con un toque de humor ácido, pero ahora lleva la acción a Estados Unidos y algunas otras partes del mundo, incidiendo en algunos temas candentes como el tráfico de drogas y… algunas impertinencias presidenciales.
Con qué nos encontramos? Pues que tras de los eventos del 2015, Eggsy (Egerton) ha seguido su vida como agente secreto y su relación con su princesa rosa sueca (Alström), aún extraña a su mentor, Harry Hart (Firth) y tiene a sus mejores amigos recuerdo de su “época loca”.
Digamos que se ha acostumbrado a su nuevo status, solo que ahora está por encontrar una nueva aventura, nuevos conocidos y a un viejo amigo.
Las hazañas
de estos caballeros que pelean contra el crimen junto a una buena botella de
Whisky, está inspirada en la serie de comics de Mark Millar y Dave Gibbons, y
como tal, cualquier extravagancia proveniente de ese ADN es factible: violencia
y peleas, explosiones y persecuciones, acrobacias y lujosos escenarios
internacionales y sobre todo, mucha destrucción bañada con toneladas de humor ácido
y hasta un poco “rudo” pero sobre todo, con espectaculares lentes y muchísimas
plumas multicolores.
El
elemento sorpresa? Además de algunos encuentros “inesperados”, los cameos extendidos del mismísimo Sir
Elton John, y del elenco “All American
way”: Bridges, Tatum, Berry. A esto
se suma la presencia de la deliciosa/elegante/villana desalmada/ traficante de
drogas/ amante de los 50’s… Miss Poppy (Moore)
Es
evidente que la trama toma elementos de cintas clásicas de espionaje y lo hace
con regocijo, sin importarle los excesos; porque lo importante es caer en la
convención de que se trata de una versión fantástica del género “espionaje”, si
te subes en ese tren, la vas a disfrutar mucho más.
Kingsman
se disfruta porque contrapone al flemático comportamiento inglés la trama de
acción despiadada, donde cada segundo se rompen las reglas de las “buenas
maneras” a base de peleas y disparos pero mientras eso sucede hay que seguir
siendo “todo un caballero” y esto es diversión pura.
En esta
vez podemos ver como Eggsy ha crecido como personaje tras la muerte de su
mentor y ha dejado su pasado en las calles muy atrás (al grado de ser novio de
una princesa para completar la fábula de cuento de hadas).
Como toda
buena cinta de espías que se respete, Kingsman
El Cículo Dorado comienza con una escalofriante secuencia de acción. Esta
vez es en Londres en plena noche. Antes de que sepamos nada sobre lo que los
protagónicos van a lidiar, ni quienes son, bien a bien, los enemigos. Acción,
piruetas y muchos autos destrozados en una secuencia que no deja respiro… para
después, ahora sí, introducirnos a lo que ha sucedido con Eggsy y los demás
Kingsman.
Es cierto
que estamos en una cinta de acción y aventura y no podemos exigir demasiada
profundidad en los arcos de los personajes pero, dejan de ser importantes como
personajes para convertirse en simple fomentadores de la acción. Solo tenemos
algunos matices en algunos. Pero sin duda, la mejor sorpresa de la película es
la multicolor presencia de Elton como un renuente rehén de la malévola Poppy; Vaughn
lo dota de breves pero sustanciosas escenas y sarcásticos diálogos en un
profundo homenaje a la estridencia personal de John.
La
intromisión de “Los primos Norteamericanos” solo acaba siendo un pretexto para
extender la acción y mostrar un fragmento de “Las locuras de Emperador” y la
fría certeza de que pocos seres humanos se libran de haber “experimentado” con
sustancias “alternativas” Hasta las princesas lo hacen…
Otra parte donde el ingenio del sarcasmo inglés alcanza notas altas es en la concepción del mundo “A la Americana” en una muy bien disimulada e irrespetuosa manera: comenzando por la fábrica de Bourbon (porque obviamente Whisky solo es el escocés) situada en un área rural, que esconde dentro de sus instalaciones en forma de botella, (solo la pantalla mercadotécnica de una multimillonaria fortuna capitaneada por Bridges) a la organización Statesman (viva la democracia!) y a sus “coloridos”(por llamarlos de alguna manera) “agentes” Tequila (Tatum) y Whisky (Pascal) con la eficiente Ginger Ale (Berry).
Tequila digamos que es “puesto en reposo”, por lo que Whisky se desempeña acompañando a los Kingsman en folklóricas peleas donde las “elevadas artes del rodeo y el lazo”… se muestran. Como resulta evidente, sí, los americanos tienen aún algo de clase que aprender.
Reparto:
Colin Firth, Julianne Moore, Taron Egerton, Mark Strong, Halle Berry, Channing
Tatum, Jeff Bridges, Pedro Pascal, Edward Holcroft, Hanna Alstrom, Emily
Watson, Sophie Cookson, Elton John, Bruce Greenwood, Poppy Delevingne
País Reino Unido Estados Unidos
Duración: 141 minutes
País Reino Unido Estados Unidos
Duración: 141 minutes
Clasificación: Mayores de 15
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