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jueves, 15 de junio de 2017

UN HOMBRE GRUÑÓN (EN MAN SOM HETER OVE): CONMOVEDORA Y MUY DIVERTIDA.

Por Julia Elena Melche.

Ove Linahl es un casi sesentón insoportable que vive en alguna ciudad de Suecia y el tipo de vecino que nadie quiere tener. Viudo, solitario y cascarrabias, se pelea con todo aquel que perturba su mundo ordenado y metódico.  Como policía, supervisa que todo esté en orden en su vecindario, se molesta y discute con sus vecinos porque no cumplen las normas, le desagrada el perro de una vecina y una gata callejera y visita todos los días la tumba de su amada Sonja, a quien perdió hace apenas unos meses. 

Luego de 43 años de laborar en una empresa, es despedido y obligado a jubilarse. Por esta  situación y porque no tiene motivos para seguir viviendo, decide suicidarse para reunirse con su esposa, pero siempre que lo intenta, es interrumpido por una cosa o por otra.

Del realizador sueco Hannes Holm, la cinta está basada en la novela Un hombre llamado Ove (el título original del filme) del escritor y bloguero nacido en Suecia Fredrik Backman, convertido en el 2013 en uno de los escritores con más proyección y entre los más populares de su país, luego de vender más de medio millón de ejemplares.

El director y a su vez encargado del guión, consigue una afortunada mezcla de drama y humor negro, cuyo relato se conecta con filmes sobre viejos huraños y misántropos que aprenden a apreciar y disfrutar la vida de nuevo, luego de una serie de hechos fortuitos y de afectos que llegan de manera inesperada.

Desde el habitual irascible hollywoodense Walter Matthau de Dos viejos gruñones (Petrie, 1994), aquél obsesivo-compulsivo escritor de novelas de Mejor…imposible (Brooks, 1997), el malhumorado veterano de la guerra de Corea de Gran Torino (Eastwood, 2008), o el jubilado cascarrabias de St. Vincent (Melfi, 2014), la figura cinematográfica del anciano gruñón despierta en un inicio antipatía, para luego irse ganando el cariño del espectador hasta volverse entrañable. Como estos personajes, Ove también es un hombre endurecido porque su existencia no ha sido fácil, pero en el fondo esconde mucha bondad.

A Ove, la vida le ha arrebatado demasiadas cosas y ha estado llena de acontecimientos dolorosos, mismos que se van revelando en continuos flashbacks para comprender su personalidad arisca, su carácter amargado y neurótico y su visión negativa del mundo. Sin embargo, la llegada al vecindario de una joven inmigrante iraní embarazada y su familia, provocará en Ove un cambio, naciendo entre ambos una espontánea y sincera amistad.

La candidata sueca al Oscar 2017 como Mejor Película de Habla no Inglesa y ganadora del premio a Mejor Comedia de la European Film Academy, entre otros galardones,  ofrece una reflexión sobre el desconsuelo, el abandono y la melancolía que conlleva la vejez. Si bien, la infancia, juventud y vida matrimonial de Oven estuvieron marcadas por la tragedia, la senilidad no es menos dura y la ausencia de su esposa se ha encargado de arrebatarle las ganas de vivir. Aunque con un estupendo humor y a manera de farsa, sus numerosos intentos de suicidio reflejan su desánimo existencial.

Sin duda, el buen trabajo del actor de cine y teatro Rolf Lasgard es el principal soporte de la cinta, quien se mete en la piel de un hombre que sin darse cuenta, va permitiendo poco a poco que su nueva vecina Parvaneh con su gran sonrisa, su marido Patrick y sus dos pequeños hijos entren a su vida para cambiarla. Sin embargo, la ayuda será mutua y pronto Ove también será capaz de actos nobles, cuando, con su manera brusca, le da ánimo a Parvaneh, en la magnífica secuencia donde la enseña a conducir en auto.

No obstante su desenlace previsible, se trata de un divertido y conmovedor filme sobre la soledad, las pérdidas, la amistad, la tolerancia, que desde el humor ofrece una crítica a la burocracia sueca y a su sistema de salud y retrata la crisis laboral ante el impacto de la era digital.

Dirección: Hannes Holm.
Reparto: Rolf Lassgård,  Bahar Pars,  Filip Berg,  Ida Engvoll,  Tobias Almborg,  Klas Wiljergård, Chatarina Larsson,  Börje Lundberg.
País: Suecia.
Año: 2015.
Género: Comedia dramática.
Duración: 116 minutos.
Clasificación: Adolescentes y adultos.
Fecha de estreno en México: 16 de junio de 2017.

UN HOMBRE GRUÑÓN (EN MAN SOM HETER OVE) SE EXHIBE EN CINÉPOLIS.

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sábado, 10 de junio de 2017

BIENVENIDOS A GRECIA (HIGHWAY TO HELLAS): LA CRISIS VISTA DESDE EL HUMOR.

Por Julia Elena Melche.

La crisis económica de Grecia es mucho más añeja que del 2009, año en que su gobierno reveló al mundo su compleja situación financiera, así como también son antiguas las hostilidades entre la nación helénica y Alemania. Durante la Segunda Guerra Mundial, los alemanes invadieron Grecia y destruyeron su economía mediante el saqueo de sus recursos, incluyendo los fondos del Banco Nacional de Grecia, que en cifras actuales ascendería, según el Ministerio de Finanzas griego, a 162 mil millones de euros. Luego vino la Guerra Civil de 1944 a 1950 que dejó al país con graves daños a su infraestructura, mientras miles de griegos emigraban a Alemania, Australia, Estados Unidos, y países europeos vecinos.

Pero es quizás en 1973 cuando  llega su derrumbe económico y tiene que recurrir a préstamos para sostenerse. En 1980 su deuda aumentó considerablemente, pero no por gasto público excesivo, sino por el pago de tipos de interés extremadamente altos a los acreedores. Por otro lado, la adopción del euro dio lugar a un aumento drástico de su deuda.

Así, en 2010 Grecia es rescatada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, pero sólo acumuló deuda sobre deuda. Como país hegemón de la Unión Europea, Alemania es el que tiene mayor peso en las instancias de la eurozona y por tanto, representa uno de los mayores acreedores de Grecia. Pero el plan de “rescate” neoliberal a Grecia que propuso Alemania  llegó con condiciones muy duras y muchos griegos se sintieron indignados, saliendo a las calles en una ola de protestas, muchas abiertamente anti-alemanas en las que aparecían pancartas con Angela Merkel vestida de uniforme nazi. La prensa germana respondió, retratando a los griegos como "perezosos, derrochadores e irresponsables".

Los alemanes argumentan que los griegos engañan a sus acreedores y a la Unión Europea, pero  el interés general del país germano ha sido la de mantener la demanda europea y así evitar la austeridad en su país. Sin embargo, el plan económico para rescatar a Grecia solo profundizó su crisis, provocando recortes de los salarios mínimos, aumento de la edad de jubilación y despido de miles de funcionarios, ya que las condiciones de la ayuda incluyó aumento del IVA y otros impuestos, recortes en el sector público y en beneficios sociales.

Entre los continuos convenios con la Unión Europea para renegociar su deuda, Grecia se ha sumido en una depresión financiera y anímica. Los suicidios han aumentado y muchas familias de clase media pasaron a depender de los comedores de beneficencia. A pesar de que Alemania se proyecta como el “salvador” de Grecia,  tiene gran responsabilidad en su crisis; un ministro griego exigió 315 mil millones de dólares en reparaciones por la ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial.

Toda esta información es necesaria, porque, aún a manera de comedia, en la cinta del alemán Aron Lehmann, Bienvenidos a Grecia la crisis política y económica que ha sacudido a Grecia en los últimos años y que la ha vinculado con Alemania, se ve reflejada mediante una suerte de crítica social, aunque sin llegar a ser muy punzante, sino más bien suave y sutil, a manera de avenencia y entendimiento de la relación Grecia-Alemania.

La cinta fue rodada durante 32 días en la idílica y tranquila isla griega Tinos del archipiélago de las Cícladas, a orillas del mar Egeo, que en la historia es llamada Paladiki y donde viven unos simpáticos y pintorescos personajes, entre ellos, el alcalde Spyros (Akilas Karazisis) y el mujeriego Panos (Adam Bousdoukus), dueño de la tienda local. A la pequeña isla llegará Jörg Geissner (Christoph Maria Herbst), un empleado del Banco AVO con sede en Munich, con el fin de comprobar que la inversión que el banco realizó a la isleta hace años para la construcción de un hospital y una central eléctrica se ha llevado a cabo.

Pero como tales obras no existen, Spyros y su grupo de amigos, deciden orquestar una farsa para engañar al tieso y pulcro alemán. Sin embargo, el banco tiene otros intereses en la isla; construir un complejo turístico en la playa para salir de sus problemas financieros y no llegar a la quiebra. Con un guión a tres manos, incluido la del propio director, la cinta funciona gracias a las espontáneas y frescas interpretaciones de los actores en personajes pícaros y envueltos en una farsa colectiva, que arrancan la risa en el espectador.

En la cinta está presente el alegato alemán que los griegos engañan a sus acreedores y que se han dilapidado el dinero. Aunque hayan sido los políticos y funcionarios griegos quienes se llevaron ese dinero a sus bolsillos, se presenta a los pobladores como unos vagos, derrochadores, bebedores, mentirosos y aprovechados. Desde el famoso proyecto “Galápagos en Grecia” hasta el hospital y la central eléctrica, por lo que han pedido el préstamo al banco alemán, no es otra cosa que una patraña para recibir financiamiento.

Aunque por otra parte hay también un comentario crítico hacia las economías “salvadoras”, pero que en realidad exprimen a los países con sus préstamos de rescate y de aparentemente buenas intenciones, reflejado en el complejo turístico que quiere construir el banco germano, cuyo representante es un tipo rígido y solitario, que viaja con un solo traje y no parece tener vida familiar ni amigos, a quien los lugareños llaman Pep Guardiola, comparándolo con el exfutbolista y entrenador español por su cabeza rapada y es blanco de todo tipo de bromas y humillaciones.

Si bien con clichés y estereotipos, se trata de una película que captura toda la belleza de la apacible isla, con música popular griega, como la danza que bailan Panos y Geissner, que aborda el choque cultural, dando lugar a situaciones graciosas, donde el “villano” termina por despertar ternura y conmiseración por su candidez y las maldades de que es víctima, no obstante sus insoportables viajes en burro, los engaños, las comidas repulsivas que le ofrecen y un dedo perdido, encontrará una nueva vida, amigos que llenarán su soledad y hasta el amor en una guapa lugareña.

Dirección: Aron Lehmann.
Reparto: Adam Bousdoukos, Christoph Maria Herbst, Akilas Karazisis, Georgia Tsagaraki.
País Alemania.
Año: 2015.
Género: Comedia.
Duración: 89 minutos.
Clasificación: Mayores de 15 años.
Fecha de estreno en México: 9 de junio de 2017.

BIENVENIDOS A GRECIA (HIGHWAY TO HELLAS) SE EXHIBE EN CINÉPOLIS.

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jueves, 27 de abril de 2017

LA ODISEA (L'ODYSSÉE): UN CONTROVERTIDO COUSTEAU.

Por Julia Elena Melche.

Jacques-Yves Cousteau, el legendario oceanógrafo francés, “fue alguien que pasó por querer dominar la naturaleza, por intentar explotarla y, poco a poco, se fue dando cuenta de la importancia de protegerla para el futuro del mundo”, comenta el realizador galo Jérôme Salle, encargado de dirigir La Odisea, una biografía que busca exponer de manera positiva la figura de Cousteau, pero también de desmitificarla.

Para conseguir este equilibrio, realizó una exhaustiva investigación en torno al personaje, con los documentales que realizó Cousteau y su segundo hijo Philippe, con entrevistas a los miembros de su familia, a quienes lo siguen admirando, pero también a aquéllos que lo han rechazado.

Pero el principal soporte de su trabajo fueron los libros Capitaine de la Calypso, de Albert Falco (experto buzo y capitán del buque Calypso) e Yves Paccalet, (filósofo y ecologista que participo en las expediciones), y Mi padre, el capitán Jacques-Yves Cousteau, de Jean-Michel Cousteau, ambientalista, explorador, productor fílmico y el hijo mayor de Cousteau, aunque no el favorito.

La cinta lleva al espectador por un fascinante viaje de casi tres décadas para conocer al hombre, padre, esposo y famoso explorador submarino, en un interesante recorrido por sus pasiones, sueños, virtudes, defectos y debilidades, desde los cuarentas cuando vivía en un paraíso idílico a orillas del Mediterráneo con su joven esposa Simone (Audrey Tautou de Ámelie) y sus pequeños hijos Jean-Michel y Philippe, hasta la trágica muerte de este último a finales de los setentas.

El bien estructurado guión, co-escrito por el propio realizador, permite que la historia avance con fluidez en un conjunto de momentos importantes en la vida personal y profesional de Cousteau (Lambert Wilson de De dioses y hombres), como su gran aportación, el Aqualung o pulmón acuático, un dispositivo que permite respirar bajo el agua sin la necesidad de un tubo de aire en la superficie, que inventó junto con el ingeniero Émile Gagnan, o la compra y reparación de un dragaminas que convirtió en el barco Calypso, en el que recorrió todos los océanos del planeta para explorarlos y documentar la vida marina.

Si bien, La odisea retrata al carismático y apasionado marino, acreedor de distinciones y prestigiosos galardones internacionales, autor de más cincuenta libros y setenta documentales, entre ellos el controvertido y sobrecogedor por su extrema violencia El mundo del silencio, ganador del Oscar y de la Palma de Oro en Cannes en 1956, también muestra al Cousteau ególatra, vuelto un hombre de negocios, interesado por el dinero, marido infiel, padre distanciado de sus hijos, que se dejó deslumbrar por la celebridad, perdiendo el interés por la ecología y solo buscaba el protagonismo.

Un hombre de contradicciones porque igual fue un apasionado de la flora y fauna marina, que un insensible ante la fragilidad y el dolor de los animales del mar, actitudes que provocaron tensas discusiones con su hijo Philippe (Pierre Niney de Yves Saint Laurent), quien lo acompañó en las expediciones, pero que decide alejarse tras su disgusto por la captura de una pareja de leones marinos en Ciudad del Cabo. 

Será hasta 1972 que padre e hijo se reconcilien, cuando emprenden un viaje a la Antártida y el momento en que el explorador toma conciencia de sus acciones y decide orientarlas hacia la protección del medio ambiente. Al llegar a Ushuaia, Tierra del Fuego, observan los restos de ballenas masacradas y Cousteau reflexiona sobre ese mundo marino que ha estudiado y explorado, pero que nunca se ha preocupado por defender.

Lugar especial ocupa Simone, la esposa entusiasta que estuvo al lado del oceanógrafo en las buenas y en las malas, quien lo apoyó en todos sus proyectos y aventuras y querida por toda la tripulación del Calypso al que hizo su hogar permanente y ayudó para pagar su restauración con la venta de sus joyas familiares.

Con interpretaciones notables, locaciones en Sudáfrica, el Mediterráneo, la Antártica, La Odisea  reúne un excelente equipo técnico. La fotografía a cargo de Matias Boucard, imprime al filme una apabullante grandeza visual, capturando maravillas submarinas, como mantarrayas, tiburones, tortugas o una majestuosa ballena que Philippe observa extasiado. 

Por su parte, la música del experimentado Alexandre Desplat, gran creador de atmósferas y ganador del Oscar 2014 a la Mejor Banda Sonora por El gran hotel Budapest, acentúa con energía los momentos dramáticos y puede llegar a ser sutil y dulcificada en las situaciones desoladoras.

Filme emotivo, de contundente mensaje ecológico que aporta en muy buena el personaje de Philippe, cuando de niño maravillado que descubre por primera vez  en compañía de su padre el fascinante mundo marino lleno de color y fauna abundante, pasa a ser el adulto desencantado que regresa para sumergirse en aquéllas aguas cristalinas, ahora oscuras, sin vida alguna, devastadas por la contaminación.

Dirección: Jérôme Salle.
Guión: Jérôme Salle, Laurent Turner, basado en los libros Capitaine de la Calypso, de Albert Falco e Yves Paccalet, y Mi padre, el capitán Jacques-Yves Cousteau, de Jean-Michel Cousteau.
Reparto: Lambert Wilson, Pierre Niney, Audrey Tautou,  Michael Bundred, Chloe Hirschman, Jenna Saras, Dylan Edy, Sabine Palfi, Richard Lothian, Kevin Otto, Irina Miccoli, Wilson Carpenter, Ryan Kruger, Adam Neill, Brett Williams y  Alberto Nicolo.
País: Francia.
Año: 2016.
Duración: 123 minutos.
Género: Drama Biográfico.
Clasificación: Todo público.
Fecha de estreno en México: 28 de abril de 2017.

LA ODISEA (L'ODYSSÉE) SE EXHIBE EN CINÉPOLIS.

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viernes, 27 de enero de 2017

LA RAZÓN DE ESTAR CONTIGO (A DOG'S PURPOSE)





Por Fabián Quezada León

Lasse Hallström, quien ya nos había dado entre otras la historia de “Hachi” dirige esta adaptación de la exitosa novela de  W. Bruce Cameron, en la cual un cachorro rescatado por un niño en los lejanos principos de los 60’s, re encarna una y otra vez en diversos perros para ir a encontrar su destino.




Sí,  la nota con las terrible imágenes proporcionadas por TMZ sobre la tortura animal asociada a esta cinta y las consecuentes dudas (razonables o no) de la veracidad de la vigilancia de la asociación en contra de la tortura animal en los films,  dieron muchísima más propaganda negativa a esta película desde poco antes de su estreno en los cines, indubitablemente.




Manifestaciones y declaraciones no se hicieron esperar y eso da a la historia de esta película un giro especial, porque además de todo la trama toca un lado que jamás se había explorado; la reencarnación de un perro… en otro perro!... En muchos otros perros!




¿Qué entra en juego? La casi general asociación de cada uno de los espectadores con alguna mascota que hayan poseído en su vida, mucho más específicamente con algún perro.


Entonces, independientemente de la publicidad negativa, lo que se debe de hablar es de la efectividad de la historia para conectarse con su audiencia, de lo que la cinta logra mover en el espectador y eso, es otro campo. Difícilmente puede escapar a la categoría de “culpable  de forzar y  “empujar” sentimientos”. 



Tiene imágenes bonitas, enternecedoras, y música adecuada, la cámara muestra al mundo la perspectiva perruna y eso al fin de cuentas es “tierno/lindo/adorable” además se refuerza usando argumentos visuales que garantizan el “amor instantáneo” (¿qué puede haber más tierno que los cachorritos?) ¿Quién no ha tenido esa urgente necesidad de, viendo a las criaturitas con sus enormes ojos esperando un futuro incierto decidirse en adoptar uno? Pocos o nadie. (Al menos como primer impulso)




Sucede lo  absolutamente previsible cuando se realiza la fórmula: un niño, + un perro = miles de aventuras juntos. Pues sí, después de la adopción  Bailey, el perro (voz de Josh Gad)  comienza su vida en familia.




Ethan (Gheisar) y su madre (Rylance) llevan a casa al cachorro, y aunque el padre está en contra, (como sucede muchas veces)  el perro se queda y consolida su relación con el niño. 



Ambos crecen y se vuelven compañeros inseparables hasta el grado que, en un momento “noche de las narices frías” el perro interviene en el logro del romance entre el joven Ethan(Apa) y Hannah (Robertson).  Hasta ahí está digamos “el relato tradicional” pero… obviamente Bailey, como todos en la vida, se hace mayor y…. en un punto mega lacrimoso Ethan lo pone a dormir.

A continuación comienza lo interesante de la propuesta, Bailey comienza a reencarnar… en otros perros de diversas razas y géneros.



Primero  reencarna en una hembra pastor alemán que trabaja en la policía, de ahí pasa a ser Tino… hasta que, una última vez más, regresa en el cuerpo de “Buddy” y se cierra el círculo al reencontrarse con Ethan (Quaid) y Hannah (Lipton)




La cinta es efectiva en llevar a la audiencia a esos sonoros momentos de estertor de lagrima agridulce y evidentemente la actuación de los perros y los inevitables lazos con los humanos hacen su correcto funcionamiento, la novedosa perspectiva de que un perro sea perro una y otra y otra vez, sin duda agrega un punto en el recuento de la historia, porque puede con autoridad sobrada, describir como son y reaccionan los humanos y plantea colateralmente, para quien lo desee así, la pregunta válida de ¿Qué pensarán los perros de sus amos?…  el género humano poseerá suficiente “instinto humano”  o si se de plano se ha perdido.




Obviamente es una cinta dirigida puntualmente a un público específico, en el que no están exentos los niños/adolescentes, (aunque no se recomienda para niños muy pequeños), pero definitivamente puede ser que el contenido dramático, llamémosle “el momento del salto cuántico del perro a otras vidas”  pueda provocar tres horas de llanto a pleno pulmón… sin importar la edad del llorante.




Director: Lasse Halstrom

Reparto Josh Gad, Dennis Quaid, Peggy Lipton, Bryce Gheisar, KJ Apa, Juliet Rylance, Luke Kirby, Gabrielle Rose, Michael Bofshever, Britt Robertson, Logan Miller, Kirby Howell-Baptiste, Pooch Hall, John Ortiz
País: Estados Unidos

Año: 2017

Género: Drama

Duración 99 min

Clasificación: Mayores de 13

Fecha de estreno en México: 27 de Enero