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viernes, 29 de julio de 2016

LA ÚLTIMA OLA (THE WAVE): CINE DE CATÁSTROFES A LA NORUEGA.

Por Julia Elena Melche.

El cine de desastres naturales, con gran aceptación entre el público, ha sido explotado mayormente por Hollywood, cuya tendencia a la exageración, mediante su impresionante maquinaria de efectos especiales, es cada vez mayor. Basta recordar la reciente Terremoto: la falla de San Andrés, donde muchas situaciones y eventos se desbordaban hacia la desmesura y lo inverosímil.  

En el filme del noruego Roar Uthaug, La última ola, hay que agradecer una espectacularidad moderada, pero sin perder su efecto estremecedor, al combinar con eficacia todos los elementos del género, donde la acción y suspenso múltiples tienen la misma importancia que una trama que apunta al heroísmo en medio de la tragedia.

La historia se centra en una familia que vive en la apacible villa turística de Geiranger en Noruega, donde la majestuosa montaña Åkneset, se eleva sobre el enorme fiordo de Geiranger. El padre, es el geólogo de 40 años Kristian Elkjord (Kristoffer Joner), quien  pasa sus últimas horas de trabajo en el Centro de Detección y Aviso de Desprendimiento de Montaña, registrando con su equipo el comportamiento de la cordillera para estar alerta ante cualquier irregularidad.

Junto con su esposa y sus dos hijos se mudará al día siguiente a otra ciudad, pero al detectar  pequeños movimientos en la zona, sabe que algo grave puede suceder y de repente se verá atrapado en medio de un cataclismo natural.

El filme inicia a manera de documental con imágenes de archivo que ilustran los pasados desprendimientos de la montaña para luego ir a la historia ficcional (inspirada en una tragedia real ocurrida en 1934) y capturar la avalancha de rocas y tierra que caen sobre el lago, provocando una violenta ola descomunal que genera un tsunami que empieza a arrasar con todo a su paso, sorprendiendo a los pobladores, quienes tendrán apenas escasos minutos para huir a las zonas altas y tratar de ponerse a salvo.

El realizador sigue con precisión los lineamientos del género al manejar con habilidad la lucha por la sobrevivencia en situaciones inminentes, la dramatización de un juego de intensidades y el suspenso múltiple in crescendo. El apacible pueblito pronto se ve envuelto en atmósferas de incertidumbre, donde el inquietante espectáculo visual y las breves historias de los personajes se conjuntan de manera convincente. Aunque están los compañeros de trabajo y vecinos cercanos, son el geólogo y su familia los protagonistas, cuyas circunstancias en que  se encuentran en el momento del desastre han sido creadas para incrementar las emociones.

La madre decide quedarse en el hotel donde trabaja con el hijo adolescente y el padre opta por irse a casa con la pequeña que no se separa de su osito de peluche. Es entonces cuando la cinta alcanza su mayor intensidad con los miembros de la familia separados; el padre librando una carrera contra el tiempo para localizar a su esposa e hijos, recorriendo caminos devastados entre miedo y muerte. 

Mientras en el hotel la madre se dispone a abandonar el lugar con los huéspedes y el resto de los empleados, cuando un evento inesperado con su hijo vendrá a complicar su salida, obligándola a permanecer entre pasillos y cuartos que empiezan a inundarse.

Elegida para representar a Noruega en los Premios Oscar de este año, La última ola no está exenta de situaciones predecibles, pero destaca su buen pulso narrativo que consigue darle un aire refrescante al género.

Dirección: Roar Uthaug.
Reparto: Kristoffer Joner, Ane Dahl Torp, Eili Harboe, Jonas Hoff Oftebro, Herman Bernhoft, Edith Haagenrud-Sande.
País: Noruega.
Año: 2015.
Duración: 105 minutos.
Género: Drama. Thriller de acción. Cine de catástrofes.
Clasificación: Mayores de 15 años.
Fecha de estreno en México: 29 de julio de 2016.


LA ÚLTIMA OLA (THE WAVE) SE EXHIBE EN CINÉPOLIS. 

PARA INFORMACIÓN DE SALAS Y HORARIOS, CONSULTAR: 
www.cinepolis.com.mx

miércoles, 9 de marzo de 2016

NO SIN ELLA (FREEHELD): ROMANCE GAY Y UNA TIBIA DENUNCIA.

Por Julia Elena Melche.

Sin duda, Filadelfia (1993) de Jonathan Demme, ha sido uno de los filmes más emblemáticos y una de las mejores realizaciones cinematográficas sobre el Sida y la manera en que la epidemia afectaba a la comunidad gay. Si bien, su temática principal es la enfermedad, también está presente la discriminación hacia el protagonista, interpretado por Tom Hanks, ganador del Óscar y del Globo de Oro. Después de una larga batalla legal por el reconocimiento de sus derechos y en defensa de su honor y su prestigio profesional, el personaje logra demostrar que fue despedido de su trabajo por prejuicios y discriminación no sólo a la enfermedad, sino también a su homosexualidad.

En No sin ella, la ruda y madura policía lesbiana del Condado Ocean en Nueva Jersey, con 23 años de servicio  y diagnosticada con un cáncer de pulmón Laurel Hester (Julianne Moore), lucha por tener los mismos derechos legales y laborales que sus compañeros de trabajo heterosexuales, para que al morir, su pensión le sea entregada a su pareja sentimental, la jovencita Stacie Andrée (Ellen Page). Sin embargo, los  funcionarios conservadores del condado rechazan su petición, ya que los beneficios sólo pueden ser legados a los cónyuges, y es el años 2006, cuando aún no era legal el matrimonio gay en Norteamérica.

La cinta está basada en la historia real de Laurel Hester y su pareja Stacie Andrée, un caso trascendental en la lucha de los derechos LGTB en Estados Unidos y que fue llevado al cine en 2007 por la cineasta Cynthia Wade en el cortometraje documental del mismo nombre (Freeheld), ganador del premio Óscar, y que ahora, en manos del neoyorquino Peter Sollett, un realizador con mayor experiencia en series televisivas, camina por los terrenos del melodrama tibio al abordar la batalla por los derechos civiles de las protagonistas y se guía por los lugares comunes del romance homosexual y de los estragos de una enfermedad terminal.

El guión, a cargo del mismo libretista de Filadelfia, Ron Nyswaner, prometía un acercamiento reflexivo y profundo en el asunto de los derechos LGBT. En su lugar, se limita a exponerlo de manera esquemática y se empantana en el discurso político de las autoridades para rechazar la petición de Laurel, provocando que el único interés y la mayor fuerza del filme, sea un mero recuento de las vidas de las mujeres, un testimonio sin la suficiente fuerza de denuncia de los hechos y un retrato de los prejuicios que aún existen en la sociedad norteamericana respecto a las parejas homosexuales.

Es quizás la mirada condescendiente del director y los personajes desdibujados y estereotipados, cuya atracción inicial, su posterior romance y su sufrimiento final que se sienten a cliché, lo que provoca que la cinta camine en tropiezos constantes. Repitiendo un personaje al límite de la muerte, como en Siempre Alice (2014), Julianne Moore muestra a una mujer sin matices, mientras  Ellen Page (espléndida en Juno: Crecer, correr y tropezar, 2005, y con roles en Niña mala (2007),  El encierro 2007 y El origen 2010), tampoco le brinda fuerza dramática a su personaje y termina por ser inconvincente. Por su parte, Steve Carell aparece como un caricaturizado activista LGBT y en contraparte, Michael Shannon ofrece una interpretación destacada como un policía que apoya a Hester.

Al lado de la historia biográfica del férreo defensor y activista de los derechos civiles de los homosexuales de  Milk (2013) y de la bien equilibrada crónica de un veterano matrimonio gay en apuros económicos de El amor es extraño  2014, el trabajo de  Sollett resulta bastante irregular. Palidece por sus discursos trillados sobre la tolerancia y la diversidad y por su incapacidad de tomar riesgos en una temática tan fértil.

Dirección: Peter Sollett.
Guión: Ron Nyswaner
Reparto: Julianne Moore, Ellen Page, Michael Shannon, Steve Carell, Luke Grimes, Mary Birdsong, Gabriel Luna, Skipp Sudduth, Suzanne Savoy, Jeannine Kaspar, Michael Metta, Crawford M. Collins, Stink Fisher, Ramon Aleman, Robbie Tann
País: Estados Unidos.
Año: 2015.
Duración 103 minutos.
Género: Drama, basado en hechos reales.
Clasificación: Mayores de 15 años.
Fecha de estreno en México: 4 de marzo de 2016.


NO SIN ELLA (FREEHELD) SE EXHIBE EN CINEPOLIS.
PARA INFORMACIÓN DE HORARIOS Y SALAS,CONSULTAR:
www.cinepolis.com.mx

sábado, 6 de febrero de 2016

LOS 8 MÁS ODIADOS (THE HATEFUL EIGHT): VENGANZAS QUE SE DISFRUTAN.

Por Julia Elena Melche.

Quentin Tarantino regresa a la pantalla grande con un western en el que muestra su capacidad para seguir sorprendiendo, mediante sus acostumbradas historias en torno al honor, la lealtad, la traición y la venganza. Si Bastardos sin gloria fue una mezcla se spaghetti western y cine bélico sobre una revancha  enloquecida contra los nazis en la Francia ocupada de la Segunda Guerra Mundial, y Django sin cadenas era un ajuste de cuentas  contra la esclavitud y el racismo, justo antes de estallar la Guerra de Secesión y construido con todas las convenciones y variantes del western, su nuevo trabajo se sitúa en los años siguientes a esa guerra, en las invernales llanuras nevadas de Wyoming, por donde aparece a toda velocidad una diligencia que transporta al cazarrecompensas John Ruth (Kurt Russell) y su prisionera Daisy Domergood (Jennifer Jason Leigh), quienes se dirigen al pueblo de Red Rock, donde Ruth entregará a la mujer a la justicia.

En Los 8 más odiados, están presentes sus personajes punzantes, amorales y nihilistas, que se instalan en el estereotipo; ya sean bandidos, sanguinarios, pistoleros, cazarrecompensas, verdugos y hasta una sicópata malvada, quienes disparan diálogos y monólogos  que rayan en la verborrea, a veces irrelevante, otras pretenciosa, otras inteligente y profunda, para ir del gag a lo incisivo y que en su conjunto bañan de comicidad al relato.

Si bien, en su inicio el filme remite a La diligencia, el clásico de John Ford y en la mejor tradición de género, con los pasajeros en un carruaje al que se van sumando el mayor Marquis Warren (Samuel L. Jackson), un ex-soldado negro de la Unión  y ahora convertido en un cazarrecompensas, y Chris Mannix (Walton Goggins), un renegado del sur que se hace llamar el nuevo Sheriff de Red Rock. Luego, la acción transcurrirá en el espacio cerrado de una cabaña, a donde llegan los personajes para protegerse de una tormenta que se aproxima, encontrándose con cuatro desconocidos; Bob (Demian Bichir), un mexicano que se encarga del lugar, Oswaldo Mobray (Tim Roth), un verdugo que viaja a Red Rock, el vaquero Joe Gage (Michael Madsen), y el general confederado Sandy Smithers (Bruce Dern).

En Los 8 más odiados, se encuentran las constantes fílmicas de Tarantino: la narración dividida en capítulos, convenientes flashbacks, un humor desarmante, derramamientos de sangre y altas dosis de violencia, dejando ver sus influencias cinematográficas y homenajes y referencias a películas y directores favoritos,  entre estas a Río Bravo de Howard Hawk, a  Carrie, el filme de horror de Brian De Palma y una de sus doce cintas predilectas, pero principalmente al spaghetti western El bueno, el malo y el feo y de Sergio Leone, caracterizado por una estética sucia y a la vez que estilizada y por unos personajes carentes de moral, rudos, duros y de personalidad turbia y engañosa, peculiaridades que son evidentes en la cinta.

Como salidos de alguna novela de Agatha Christie, los personajes no son lo que aparentan. Todos desconfían de todos y se mueven entre sospechas, desconfianzas, aparentes lealtades y traiciones en un espacio teatral donde la venganza se convierte en un espectáculo de locura sangrienta, capturado por la diligente cámara del ganador del Óscar por JFK, El aviador y La invención de Hugo Cabret , Robert Richardson, y al ritmo de la banda sonora de Ennio Morricone (La misión, Los intocables, Cinema Paradiso, Misión a Marte), quien desde El bueno, el malo y el feo, no había musicalizado un western.

A la exaltación de la violencia extrema, se unen las observaciones sexuales y políticas, los provocadores comentarios racistas y sobre todo su sentido misógino. Daisy, de maldad silenciosa e interpretada por una Jennifer Jason Leigh que va creciendo y se adueña de la pantalla, es blanco de maltratos, golpes y humillaciones brutales, en un despliegue de sadismo masculino del que parece disfrutar. Así, el odio hacia la mujer resulta tanto o más perturbador que el discurso racista,   ambos, alimentados por la xenofobia y los prejuicios y discriminación de género,  no solo en la América profunda del siglo 19 del relato, sino  en las sociedades modernas, más allá de las fronteras.

Con casi tres horas de duración y nominada  en la próxima entrega de los premios Óscar a Mejor Banda Sonora Original, Mejor Fotografía, y a Mejor Actriz de Reparto  (Jennifer Jason Leigh ) Los 8 más odiados, fluye con buen ritmo y mantiene  una tensión en aumento, con personajes extravagantes, interpretados por un excelente reparto, como los habituales de Tarantino, Samuel L. Jackson, Michael Madsen, James Parks y Tim Roth.

Dirección y guión: Quentin Tarantino.
Reparto: Samuel L. Jackson ( el Mayor Marquis Warren, El Cazarrecompensas), Kurt Russell  (John  Ruth, El Verdugo), Jennifer Jason Leigh (Daisy Domergood, La Prisionera), Walton Goggins  (Chris Mannix, El Sheriff), Demian Bichir (Bob, El Mexicano), Tim Roth (Oswaldo Mobray), Michael Madsen (Joe Gage, El Vaquero) y Bruce Dern  (el general Sandy Smithers, El Confederado).
País: Estados Unidos.
Año: 2015
Género: Western.
Duración: 167 minutos.
Clasificación: Adolescentes y adultos.
Fecha de estreno en México: 5 de febrero de 2016.

LOS 8 MÁS ODIADOS (THE HATEFUL EIGHT) SE EXHIBE EN CINÉPOLIS.

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sábado, 30 de enero de 2016

EL NIÑO (THE BOY): CAMINA CON ALGUNOS SUSTOS.

Por Julia Elena Melche.

Los juguetes asesinos o muñecos siniestros poseen sin duda un atractivo perturbador en los filmes de horror. Con su sola presencia, Chucky, el muñeco diabólico, El títere y Annabelle, provocan tensión y escalofríos en el espectador. Sus rostros imperturbables y sus ojos brillantes que parecen observar todo a su alrededor, los hace más inquietantes.

En esta tradición del género, toca el turno a El niño del estadunidense William Brent Bell, realizador de tres largometrajes de horror sobrenatural (Stay Alive, 2006; The Devil Inside, 2012 y Wer, 2013, filmesy bien recibidos por la crítica,

Lauren Cohan, de la exitosa serie televisiva “The Walking Dead”, interpreta a Greta, una chica norteamericana que viaja a un pueblito perdido de Inglaterra para trabajar como niñera del hijo de ocho años de una madura pareja adinerada, los señores Heelshire. Al conocer al niño, Greta descubre desconcertada, que se trata de un muñeco de porcelana llamado Brahms, al que los Heelshire tratan como si fuera su hijo.

La chica deberá quedarse al cuidado de Brahms, pues la pareja saldrá de viaje, y seguir al pie de la letra una serie de estrictas reglas para la atención del “hijo”, como vestirlo por la mañana, no olvidar alimentarlo, nunca dejarlo solo, no cubrir su rostro, ponerle música a alto volumen, leerle un libro y darle el beso de las buenas noches.

“Es importante que sea buena con él y él será bueno con usted”, le dice el señor Heelshire antes de partir a Greta, quien decide ignorar las recomendaciones, hasta que empieza a notar que el muñeco aparece en lugares distintos de donde ella lo dejó, sus prendas personales empiezan a desaparecer y finalmente encuentra a Brahms sentado en su cama con la lista de reglas impuestas junto a él, a manera de reclamo para que las cumpla.

El niño no evita caer en los clichés más socorridos del género, en una explotación de los recursos técnicos para crear suspenso, como los fuertes golpes de sonido para asustar por el factor sorpresa, pero no porque sean lo suficientemente terroríficos en esencia para provocar horror. No obstante, funcionan para el género así como el conjuntar y manejar con acierto los elementos que dan forma al mecanismo del terror: la enorme, misteriosa y tétrica mansión antigua, aislada de todo y en un terreno boscoso, con grandes escalinatas y un gran número de habitaciones, y donde los teléfonos celulares no funcionan. 

Por su parte, el muñeco parece estar vivo o poseído por un espíritu demoníaco, al aparecer y desaparecer sin explicación alguna, pero sin cobrar vida o deformaciones innecesarias, lo que lo hace más inquietante.

Sin embargo, luego de que se hace presente el Brahms humano, un joven de veintitantos, de personalidad sicópata y con una máscara de porcelana sucia y raspada, cual Michael Myers de Halloween, la historia decae y pierde su interés, al eliminar la “supuesta” esencia maligna del muñeco, ya que se concluye que nunca estuvo poseído por un espíritu maligno o un fantasma vengativo, supuestamente por el hijo de los Heelshire, que murió en un incendio, pero en realidad sigue vivo. Así, el muñeco deja de ser el objeto aterrador de la cinta al no tener sentido su naturaleza perversa. Su lado oscuro y carácter mágico y monstruoso se justificarían en su cometido de cobrar vida para matar, vengar o poseer a los vivos, guiado por una fuerza sobrenatural.

Se trata de un filme que adolece de un guión mal construido, con situaciones gratuitas y que prometía más con las bien seleccionadas escenas de su avance, donde la lista de las reglas se aprecia mejor. Una trama que en su desenlace deja cabos sueltos y no parece ir a ningún lado, salvo  que plantea con su secuencia final una próxima secuela y seguramente más que vendrán.

Dirección: William Brent Bell.
Reparto: Lauren Cohan (Greta Evans), Rupert Evans (Malcolm), James Russell (James), Jim Norton (El señor Heelshire), Diana Hardcastle (La señora Heelshire) y Ben Robson (Cole).
País: Estados Unidos.
Año: 2016.
Género: Terror.
Duración: 98 minutos.
Clasificación: Adolescentes y Adultos.
Fecha de estreno en México: 29 de enero de 2016.

EL NIÑO (THE BOY) SE EXHIBE EN CINÉPOLIS.

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CREED: CORAZÓN DE CAMPEÓN (CREED): CON UN NOTABLE SYLVESTER STALLONE.

Por Julia Elena Melche.

Adonis Johnson es el hijo del legendario Apollo Creed, aquél gran boxeador, campeón mundial de pesos pesados, que perdió su título frente a Rocky Balboa y murió en el ring  a causa de los golpes letales de su contrincante Ivan Drago  (suceso que tiene lugar en la cuarta película de la franquicia Rocky). Adonis no conoció a su padre, pues falleció antes que él naciera y su infancia transcurrió en la calle y en orfanatos, hasta que es adoptado por la viuda de su padre, una mujer adinerada, cuando se encontraba en un centro de detención juvenil en la ciudad de Los Ángeles.

Aunque luego se convierte en un veinteañero con una vida cómoda y un exitoso trabajo ejecutivo, su sueño es seguir los pasos de su padre y dedicarse al boxeo, por lo que se traslada a Filadelfia en busca del excampeón mundial, Rocky Balboa (Sylvester Stallone), para que sea su entrenador y convertirse en un pugilista profesional.

Se trata del filme Creed: Corazón de Campeón, considerado el primer spin-off  (proyecto nacido como extensión de otro anterior) de la mítica saga de Rocky Balboa, esta vez enfocado en Adonis Johnson, el hijo no reconocido de Apollo Creed, el primer rival de Rocky y quien después se convirtió en su mejor amigo. Pero también, la cinta rinde un merecido y eficaz homenaje al clásico de la cinematografía mundial de los años setentas, Rocky, escrita por Sylvester Stallone y ganadora de 3 premios Óscar como Mejor Película, Director y Edición, rescatando a su vez a la leyenda popular de Rocky Balboa, ahora un boxeador retirado y envejecido que vive una vida tranquila y sencilla, atendiendo su restaurante y visitando la tumba de su esposa.

Así, Creed: Corazón de Campeón  hace referencia a la historia de la primera entrega de Rocky para colocar un nuevo protagonista y crear un nuevo mito. Retoma de ésta, la ardua preparación y entrenamiento del atleta en el gimnasio, su enamoramiento con una chica y la relación de respeto y cariño con su entrenador, quien ve en el muchacho fuerza y determinación para el boxeo.

No obstante, las motivaciones personales y situaciones del protagonista de Creed: Corazón de Campeón y las del boxeador de Rocky son diferentes. Aunque Adonis también vive en un modesto departamento en Filadelfia como Rocky Balboa, no busca como aquél el Sueño Americano en el pugilismo ni es pobre ni hijo de inmigrantes, alejándose del concepto del boxeador desconocido y de bajos recursos que era capaz de llegar hasta lo más alto, luchando contra todos, contra las adversidades y contra sí mismo.

Lo que impulsa a Adonis es la búsqueda de su identidad y dejar de cargar el nombre de su padre difunto para formarse su propio camino en el cuadrilátero y conseguir el triunfo boxístico. Sin embargo ambos personajes guardan similitudes en cuanto a lo que representan; si Rocky Balboa figuró como el orgullo de los inmigrantes italianos, Adonis es una especie de modelo que simboliza el poder negro estadunidense.

El encargado de interpretar al joven pugilista es Michael B. Jordan, quien vuelve a reunirse con el joven director afroamericano de 29 años Ryan Cooger, luego de trabajar en su primer largometraje Fruitvale Station, la historia real de un joven negro que murió en manos de un policía y ganadora del Gran Premio del Jurado y del Premio del Público como Mejor Película Dramática en el Festival de Cine de Sundance 2013.

Ahora, el actor y también atleta tomó clases de boxeo para meterse en la piel de un nuevo ícono del cuadrilátero, cuya actuación física y dramática brilla con luz propia, y que se enriquece con la magnífica interpretación y presencia de un Stallone que trasmite emotividad como un viejo cercano a la muerte y consciente de sus debilidades por el paso del tiempo. Juntos construyen los cimientos dramáticos del filme que van dando forma a una historia bien narrada en la que el lazo profesional y de amistad entre los personajes camina con paso firme por los terrenos de la emotividad.

Creed: Corazón de Campeón echa mano de las formulas convencionales del género, manteniendo el tono justo. Si bien la historia es bastante conocida, captura el espíritu de las cintas de Rocky y ofrece espectaculares y tensas escenas de los combates de boxeo, genialmente filmadas.

Stallone fue premiado con el Globo de Oro a Mejor Actor Secundario y probablemente se lleve el Óscar por el que está nominado en la misma categoría.

Dirección: Ryan Coogler
Guión: Ryan Coogler y Aaron Covington.
Reparto: Michael B. Jordan, Sylvester Stallone, Tessa Thompson, Phylicia Rashad, Will Blagrove, Juan-Pablo Veza, Andre Ward, Tony Bellew, Philip Greene, Manny Ayala, Cory Kastle, Vincent Cucuzza y Christopher Weite.
País: Estados Unidos.
Año: 2015
Duración: 132 minutos.
Género: Drama deportivo.
Clasificación: Mayores de 15 años.
Fecha de estreno en México: 29 de enero de 2016.

CREED: CORAZÓN DE CAMPEÓN (CREED) SE EXHIBE EN CINÉPOLIS.

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jueves, 3 de diciembre de 2015

GRANDES AMIGOS: DIVERTIDA REFLEXIÓN SOBRE LA VEJEZ.

Por Julia Elena Melche.

Bill Bryson es un autor de divertidos libros de viaje, que en 1998 publicó “Un paseo por el bosque: Redescubriendo América en el sendero de los Apalaches”, texto que sirve de inspiración para el filme Grandes amigos de Ken Kwapis, realizador de series televisivas, de la comedia romántica A él no le gustas tanto (2007) y del conmovedor drama sobre unas ballenas grises atrapadas por los hielos del Círculo Polar Ártico, Una aventura extraordinaria (2012), quien ahora confecciona un entretenido road-movie, de paisajes majestuosos, donde dos ancianos se embarcan en un aventurado viaje  para emprender una caminata por el Sendero de los Apalaches, una de las más largas del mundo, de 3.500 kilómetros de longitud.

Luego de asistir a un funeral que lo pone a meditar sobre la vejez y la muerte, el octogenario Bill Bryson decide llevar a cabo la gran hazaña de escalar el sendero de los Apalaches y empieza a buscar algún viejo amigo que lo acompañe. El único que está dispuesto a seguirlo en su demencial viaje, es el senil Stephen Katz, un ex alcohólico y mujeriego que tiene predilección por las mujeres frondosas. Así, se adentrarán por el bosque, sorteando mil peligros y las inclemencias del clima durante meses, conociendo a todo tipo de extraños personajes y durmiendo a la intemperie o en ocasiones en los hoteles que encuentran en el camino.

El mayor acierto de la cinta es la elección de sus protagonistas, los veteranos Robert Redford y Nick Nolte, quienes discuten, hacen bromas sobre sus achaques y enfermedades, tendrán un sorpresivo encuentro con dos osos, y hasta serán perseguidos por un marido celoso a lo largo de su increíble travesía por las montañas más impresionantes de Norteamérica.

A manera de versión geriátrica de Alma salvaje, los héroes resisten viento, lluvia, calor, frío, con sus pesadas mochilas. En su divertida convivencia, reflexionan sobre la etapa de la vida por la que atraviesan, invitando al espectador a realizar los sueños que han hecho a un lado o que han olvidado por tener que hacer otras cosas y a no darse por vencidos por más difíciles que resulten.

Una historia sencilla, en momentos entrañable y con una buena carga humorística que ofrece interesantes observaciones en torno al significado de la vejes y de la existencia misma.

Muy disfrutable.

Dirección: Ken Kwapis.
Reparto: Robert Redford, Emma Thompson, Kristen Schaal, Nick Nolte, Mary Steenburgen, Nick Offerman, Sandra Ellis Lafferty, Derek Krantz, Linds Edwards, Andrew Vogel, Hayley Lovitt, John Kap, Walter Hendrix III, R. Keith Harris, Alex Van.
Año: 2015.
País: Estados Unidos.
Duración: 98 minutos..
Género: Comedia dramática.
Clasificación: Mayores de 15 años.
Fecha de estreno en México: 27 de noviembre de 2015.

GRANDES AMIGOS (A WALK IN THE WOODS) SE EXHIBE EN CINÉPOLIS.

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lunes, 30 de noviembre de 2015

UN GRAN DINOSAURIO (THE GOOD DINOSAUR)





Por Fabián Quezada León.

Todos sabemos que gracias a un asteroide vagabundo y algo errático, la vida en la tierra sufrió un colapso hace millones de años y los dinosaurios pasaron a formarse en la lista de las especies extintas de la tierra… pero, y si eso no hubiera sucedido? Cómo habría sido la evolución?
Bueno, en la más reciente entrega de Disney-Pixar nos lo cuentan.
Arlo (Voz original de Raymond Ochoa) es un apatosaurio, el menos agraciado de la camada de tres hermanos, pero que sin embargo va a vivir una gran aventura. Arlo es pequeñito, debilucho y muy miedoso. Pero un día, debido a una circunstancia catastrófica, debe vérselas por él mismo…hasta que se encuentra a Spot (Bright) un niño humano (bastante primitivo, salvaje y muy poco evolucionado) juntos recorrerán el camino para regresar a casa y solucionar algunas cosas.

Después de la exitosísima y completamente innovadora “Intensa mente” Pixar nos presenta de nueva cuenta la temática del “viaje del héroe” en pantalla.
Para ser absolutamente sinceros, la historia es linda, tiene sus momentos sentimentales pero es muy simple. Lo que sí tiene es que sabe trabajar los lazos con sus audiencias de una manera muy efectiva, aunque el relato en sí mismo no sea ni de lejos algo nuevo o excitante.
Sentimos de inmediato que ya la hemos visto y las referencias a otras cintas infantiles del universo Disney se dan instantáneamente a raíz del hecho que viene a detonar la trama; una inclemente inundación.
Es obvio que sabemos qué es lo que va a pasar una vez que Arlo y Spot inicien su trayecto de regreso a casa y su amistad.
Lo que no esperamos es la manera en la que eso sucede y muchísimo menos la espectacular animación que nos entrega “Un gran dinosaurio” (que debiera llamarse un portentoso escenario animado con una historia al lado)

Desde Toy Story, Pixar ha apostado fuerte por crecer su nivel de perfección en la animación por computadora y en este corto tiempo ha ido superándose a sí misma, en esta cinta coloca la barra a años luz. Y aún falta por ver la esperada Moana, que llegará a las pantallas en noviembre de 2016 donde este portento de animación dará rienda suelta a lo que han aprendido.

Las texturas, profundidades, transparencias, atmósferas de todos los escenarios son una verdadera obra de arte, un motivo por el que la película debe ser vista.   
Peter Sohn dirige la aventura pero la labor titánica del equipo de producción/animación es la que sin duda debe llevarse todos los aplausos.
Y esto también valga decirlo por todo el tiempo que le llevó a la cinta alcanzar la pantalla (de 2009 a la fecha)

Lo cual no basta para decir que la línea argumental sea innovadora; como en muchísimas cintas de Disney, la imagen del niño huérfano en contra de todos los elementos se hace presente como si se tratara del sello de la casa. Pero la cuestión es que ese planteamiento ya se ha recorrido innumerables ocasiones.
A esto hay que añadirle la situación de “chico perdido lejos del hogar, y además sujeto a bullying” lo cual lo provee de elementos que propician percepciones de superación, lucha y sentimentalismo por el protagónico.

En un cierto sentido, la situación en la que Arlo debe desempeñarse podría equipararse al enfrentamiento del mundo que viven los niños más pequeños cuando son dejados en la escuela por sus padres. Ese es un mundo en el que ellos deben valerse por sí mismos y por ello las situaciones que presenta el guión funcionarán con la audiencia. Si a esto le agregamos la fascinación que sienten los niños por los dinosaurios, la diada de la atracción está formada perfectamente.

Dentro de la trama se infunde a los niños que deben, en un momento dado, reunir el valor para enfrentar sus miedos y demostrar su valor como personas a los demás. Tal y como Henry (Wright) el padre de Arlo, se lo trata de hacer ver, el objetivo de todo reside en poder dejar su huella en el silo donde guardan su comida (y en la vida) pero para ello hay que vencer algunas cosas.

Al intercambiarse las situaciones del desarrollo de la vida en el planeta y dejar a los humanos como criaturas menos evolucionadas, Arlo y Spot son la imagen en reflejo invertido de un niño y su mascota. Entonces el tercer lazo sentimental con la audiencia se establece.

Pero qué hay de lo demás? Dentro de su aventura, Arlo va a conocer a una singular familia de Tiranosaurios (un padre y sus dos hijos) que son “ganaderos” y va a tener un poco de tiempo western, también tenemos otra parte de reminiscencias del Libro de la selva y hasta de Dumbo, pero una vez más, el argumento es demasiado simple y conocido comparado a la magnificencia de los escenarios.
El desarrollo de Arlo tras de sobrevivir a su viaje del héroe finalmente sirve para cimentar las premisas básicas de la trama dramática: el valor, la lealtad, la familia, la lucha no conocen de edad, ni especie.

Como corto precedente a Un Gran Dinosaurio ahora Pixar nos presenta Sanjay’s Super Team un bello relato donde la multiculturalidad da un paso adelante y que conjunta por primera vez un campo poco explorado dentro de las animaciones hechas por los grandes estudios sin tema religioso: la manera en la que un niño puede ver a sus dioses y sus tradiciones culturales v.s. el mundo occidental. Esta fue la experiencia de su director Sanjay Patel, hijo de unos inmigrantes Hindús   nacidos en Guyarat, el mismo lugar donde nació Gandhi, mientras vivía su niñez en California.

Director: Peter Sohn
Reparto voces originales en Inglés: Raymond Ochoa, Jeffrey Wright, Frances McDormand, Sam Elliott
País: Estados Unidos
Año: 2015
Género: Animación
Duración: 93 min.
Clasificación: Todo publico
Fecha de estreno en México: 27 de Noviembre