domingo, 9 de mayo de 2010

CARRERAS: ARREBATOS JUVENILES EN TIEMPOS DE CRISIS.


Por Perla Schwartz.

Carreras es una obra que entrelaza cuatro historias de jóvenes en tiempos de crisis económica y emocional, de sobrevivientes de la soledad global, es de la autoría del maestro Germán Castillo, quien asimismo es el responsable de la puesta en escena donde actúan exalumnos del Seminario de Actuación de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

Dichas historias se unen casi a la mitad de la obra, a través de esas sincronías que ofrece la vida. El maestro Castillo pone en la mesa, varios aspectos de la vida contemporánea, de indudable interés como: la estabilidad económica y las carencias, el equilibrio en las relaciones amorosas, que cada vez son más efímeras, las neurosis, la insatisfacción y la deshumanización en la interacción humana.

Al inicio de la obra los 9 actores salen corriendo… agitados se olvidan de pensar y suelen ser sumamente impulsivos en sus actos. Las historias remiten a una pareja lésbica a punto de la desintegración, puesto que la más joven aspira a ser madre por inseminación artificial; la joven pareja que por falta de recursos debe de vivir en la casa de los padres de ella.

Y se suman la historia del matrimonio donde la competencia profesional está a la orden del día, ninguno de los dos está dispuesto a sacrificar nada para salvaguardar una relación que terminará por truncarse y los juegos de poder entre una joven modelo ambiciosa y un fotógrafo manipulador.

Todos los personajes, como indica el título de la obra, se encuentran a las “carreras”, pero casi nunca saben como ir pasando con tranquilidad por cada una de las etapas, más bien sus aceleres los enceguecen, y cuando reaccionan es a destiempo.

Un escenario vacío, tan sólo cuatro bloques azules, que tienen las más diversas funciones, una iluminación sencilla, también de la autoría del maestro Castillo, y una adecuada música para acentuar la adrenalina de Rodrigo Castillo.

El elenco está conformado por los jóvenes actores: Nallely Aguilar, Víctor Armando Calderón, Miguel del Castillo, Gabriela del Río, Tania Y. Mayrén, Marcos Mendoza, Luis Daniel Pérez, Elfega Sánchez y Liza Serrano.

Hay un director en la puesta en escena, pero el desempeño de los intérpretes es desigual, a varios de ellos les falta recorrer más camino para ir mejorando sus calidades histriónicas.

No obstante, Carreras es una obra interesante y sumamente actual, que bien puede estar presidida por el lema de la canción popular “Me olvidé de vivir”.

Carreras con dramaturgia y dirección de Germán Castillo se presenta jueves y viernes a las 20 horas, sábados a las 19 y domingos a las 18 hrs en el Teatro de Santa Catarina, los jueves el boleto tiene un costo de $30 pesos.


sábado, 8 de mayo de 2010

HOMBRES DE MENTES (THE MEN WHO STARE AT GOATS)

El poder de una mirada....
Por: Fabián Quezada León

Bob Wilton (McGregor) es un reportero que anda en busca de “LA” nota y colateralmente tratando de probar a su agria ex mujer que no es un perdedor. Así que habiéndose enterado de una historia prometedora decide que para probar su olfato periodístico y su valía se internará en la guerra de Irak con el objetivo de dar con Lyn Cassady (Clooney) miembro de un clan secreto: El ejército de la tierra nueva, una unidad experimental de la armada norteamericana. Este clan estaba destinado a cambiar la manera en la que las batallas se librarían pues utilizarían un arsenal de armas mucho más sofisticadas precisas y letales que cualquier otra conocida en la historia bélica: El poder de la mente humana.

Esta especie de secta de monjes guerreros puede desde leer las mentes de sus enemigos, localizar objetivos a un mundo de distancia y traspasar paredes hasta paralizar el corazón simplemente con fuerza mental. El padre fundador de esta legión de soldados psíquicos, Bill Django, ha desaparecido y se ha comunicado telepáticamente con Lyn para que lo localice. Bob, sediento de historia y acción, decide unirse a la búsqueda. Juntos pasaran por las más absurdamente divertidas peripecias hasta llegar a encontrarse con el archirrival de Lyn: El malvado Larry Hooper (Spacey) repentinamente la realidad y la descocada fantasía se entremezclan resultando en una cinta llena de humor involuntario, descubrimientos absurdos y hechos reales.

La cinta se desdobla en dos mundos paralelos; la farsa y el conocimiento de que la guerra y las circunstancias de la misma, son realmente absurdas y a mismo tiempo son una realidad demasiado factible como para poder negarla. Al mismo tiempo, la base en la que los personajes se mueven es la farsa pura, la guerra es real, una división con poderes psíquicos que se auto denominan Jedis es… de tal absurdo que casi toca de nuevo lo real.



El ver que la cinta se base en la adaptación “con licencias” de un libro que supuestamente revela la pretendida veracidad de esta clase de despliegue bélico, es simplemente una vuelta de tuerca a la insanidad mental que todas las guerras poseen, pero que esta la de Irak en específico desborda hasta debrayar en la locura.
No se puede negar que la realidad una y otra vez supera a la ficción; si Hawking pregona la posibilidad de viajar en el tiempo y advierte de los peligros potenciales de contactar con los alienígenas…. Los márgenes de la realidad y lo creíble tradicionalmente aceptados comienzan a desdibujarse.



Lo que no se desdibuja jamás es el sentido del humor profundamente ácido que Heslov imprime a la cinta. El trío de protagónicos y los actores de soporte deben haberse divertido definitivamente al hacer el rodaje.

Una y otra vez se hace la mención a Bob de que el pelotón se considera una orden de Jedis, todo sería casi serio si Lyn no se lo estuviera diciendo directamente a la cara al mismísimo Obi Wan.


Y como ese hay muchos detalles en esta narración que sucede en tiempos y situaciones que se van recopilando a través de la narrativa del mismo Bob y de los pasajes de la formación del ejercito en el que Lyn participa y que se llevan hasta el culmen del sinsentido al hacer Django la formación de su ejército y mezclar el flower power con las drogas alucinógenas, las tácticas de artes marciales, el yoga, los productos ecologistas y la técnica para “pinchar nubes”
De cualquier forma en que se le mire, hay que enfocarle con el lente del humor ácido y la farsa desbordada, Hombres De Mentes no es en lo absoluto una película simple o tonta, es deliciosamente absurda. Aunque quién sabe, tal vez en un día muy cercano realmente podamos ganar las guerras con el solo poder de nuestro pensamiento…


Dirección: Grant Heslov
Reparto: George Clooney, Ewan McGregor, Jeff Bridges, Kevin Spacey, Stephen Lang.
País: Estados Unidos
Año: 2009
Género: Comedia de acción
Duración: 1 hr. 33 min.
Clasificación: Mayores de 15
Fecha de estreno en México: 7 de Mayo.

NI EN TUS SUEÑOS (SHE'S OUT OF MY LEAGUE)

Manual Práctico para el hombre X en las lides del amor...


Por: Fabián Quezada León

Kirk Kettner (Baruchel) es un veinteañero que trabaja en el aeropuerto de Pittsburg en la zona de detección y abordaje. No tiene aspiraciones, no tiene ambiciones básicamente es el prototipo del tipo “rotundamente X”. Digamos además que es una especie de fracaso romántico ambulante, y que ni siquiera quiere dejar de serlo. Es un hombre absolutamente regular dentro de la cadena de la popularidad romántica. Sus amigos y su vida se han elongado para perpetuar la comodidad de sus tiempos juveniles; es una suerte de post preparatoriano en conserva.
Kirk está desolado porque su ex novia, una mujer ventajosa, y bastante malévola lo ha abandonado. La familia de Kirk vive sobajándolo e incluso han aceptado al nuevo novio de la ex de Kirk en el círculo de la familia. Hasta que un día, de manera inesperada, Molly (Eve), una rubia diosa sexy, además inteligente rica y exitosa, entra a la vida de Kirk y contra todo presagio, se enamora de él. La cuestión es que Kirk se considera “indigno” de andar con semejante portento femenino. Hasta aquí las bases de esta comedia romántica “masculina”.

Desde luego pocos hombres en el planeta son Tom Cruise, Brad Pitt o George Clooney o forman parte de esa extraña raza de “super guapos” a los que les gustan de las mujeres. Lo cierto es que la mayoría nos colocamos en una clasificación de promedio a baja… pero eso sí, con capacidad de soñar que la niña más guapa del mundo acepta salir con nosotros… y eventualmente, si somos lo suficientemente afortunados, la niña… ¡Sale!. Señores, ese es el sueño de cualquiera.

Se ve claramente que la situación más que comedia romántica puede catalogarse sin problemas dentro de la más pura ciencia ficción, pero… sin embargo, en uno de un millón puede darse.
El film de manera afortunada y sin faltar los elementos que la definen como “comedia masculina de romance” nos da ese espacio para ver como un “hombre común” se lleva a la chica guapa y realmente (y esto supera a cualquier efecto especial) la chica guapa materialmente muere por él. Eso es diversión y fantasía en estado puro.

Evidentemente las claves de la cinta son la presencia de una hermosa chica y las bromas “rudas” o los contenidos sexuales “implícitos” que tanto nos gustan a los hombres. Fuera de ahí y como se debe suponer, la película no es un portento, ni será de las cinco obras maestras que se guarden en una caja de seguridad en caso de existir una catástrofe nuclear o que llegue el 2012, lo que suceda primero… Sin embargo, cumple muy claramente su propósito, divertir. Los diálogos son ágiles y las situaciones de “humillación al perdedor” evidentes y ácidas, por ejemplo el que la familia privilegie a la ex que es una absoluta abusadora/pseudo dominatrix región 4, es como una puya ardiente por la que todos hemos pasado, cuando una relación se termina sin levantar una encuesta entre la familia que prácticamente “adoraba” a nuestra ex…
Pero al final del día existe una enseñanza para la vida diaria del hombre standard, si verbo mata carita, seguridad mata todo. Y sí, eventualmente aunque este fuera de nuestra liga, esa megamami puede ser accesible y además, obvio, morir por nosotros.







Dirección: Jim Field Smith
Reparto: Jay Baruchel, Alice Eve, T.J. Miller, Mike Vogel, Nate Torrence, Lindsay Sloane, Kyle Bornheimer, Jessica St. Clair, Krysten Ritter, Debra Jo Rupp, Adam LeFevre
País: Estados Unidos
Año: 2010
Género: Comedia romántica
Duración: 1 hr. 44 min
Clasificación: Mayores de 15 contenido y bromas sexuales
Fecha de estreno en México: 7 de Mayo

viernes, 7 de mayo de 2010

LA CAJA DE PANDORA (PANDORA’NIN KUTUSU): UNA AGRIDULCE FÁBULA INTIMISTA.


Por Julia Elena Melche.
En el puerto turco del Estambul, tres hermanos de cuarenta y tantos reciben la noticia de la desaparición de su anciana madre. Cuando van en su búsqueda, se desata una serie de enfrentamientos que ponen al desnudo sus frustraciones, viejos resentimientos y heridas sin cicatrizar. Por fin la viejecita es localizada y llevada a un hospital, donde le diagnostican Alzheimer en una fase avanzada. Esto sólo servirá para incrementar las tensiones y discrepancias entre los vástagos. Ahora tendrán que ocuparse de ella, hecho que viene a desquiciar sus vidas y rutinas.

A partir de esta mínima historia, la realizadora turca Yeşim Ustaoğlu consigue en La caja de Pandora un acercamiento sobrio y sensible al olvidado mundo de los ancianos, donde elimina cualquier arrebato sentimental o asomos auto compasivos. En buena medida, es gracias a la convincente interpretación de la francesa de 91 años Tsilla Chelton, que le valió la Concha de Plata a la Mejor Actriz en el Festival de San Sebastián 2008 y famosa por su actuación en la comedia de humor negro ¿Qué hacemos con la abuela? de Etiénne Chatilliez. Ahora, transita entre la soledad, la desesperanza y el limbo de la vejez, sumida en su mente fracturada por la crueldad de la demencia. No obstante, conserva suficiente lucidez para decir algunas verdades que incomodan a su hija mayor Nesrin (Derya Alabora), una madre posesiva que vive con el temor de perder a su hijo adolescente Murat (el debutante Onur Ünsal) y de ser abandonada por su marido.

En el trasfondo de este argumento, la cineasta coloca con precisión el abismo intergeneracional de una familia sin aspiraciones y hecha jirones, en el que la generación de en medio es la gran perdedora. Tanto Nesrin como Güzin (Övül Avkiran) y Mehmet (Osman Sonant), los hermanos menores, están atrapados en vacíos existenciales. Buscan la felicidad y el encuentro consigo mismos sin lograrlo, Güzin en una desesperada necesidad afectiva y el bueno para nada de Mehmet en un auto abandono como forma de vida. Ninguno quiere lidiar con la enfermedad de la madre y sólo desean seguir instalados en su individualismo y cotidianidad fracasada.

En medio de este ambiente egoísta y distante, se inaugurará una íntima conexión entre nieto y abuela a pesar de apenas conocerse, misma que fluye en una calidez entrañable y se convierte en el motor de la cinta. Incomprendido por sus padres, Murat encuentra en su sabia y tranquila abuela una comunión y entendimiento en silencio. Ambos pueden finalmente respirar y unir sus caminos extraviados.
Como en sus anteriores filmes, Viaje hacia el sol (99) y Esperando las nubes (03), la directora llena la pantalla de personajes alienados y aislados que se mueven en un ritmo pausado que lograr intensidades emocionales a la acción dramática. Consigue sutiles resonancias del clásico del cine japonés La balada de Narayama de Shohei Imamura, sobre el viaje obligado de padres ancianos hacia la aceptación sufriente de su propia muerte, en el bellísimo y contemplativo plano final que sigue los pasos de la anciana subiendo a una montaña.

Dirección:
Yeşim Ustaoğlu.
Reparto: Tsilla Chelton, Derya Alabora, Övül Avkiran y Osman Sonant.
País: Turquía-Francia-Alemania-Bélgica.
Año: 2008.
Género: Drama.
Duración: 112 minutos.
Clasificación: Todo público.
Fecha de estreno en México: 7 de mayo de 2010.