viernes, 24 de agosto de 2012

EL LEGADO BOURNE (BOURNE LEGACY)



Por Fabián Quezada León
La cuarta película de la franquicia que comenzara hace más de 10 años. Sólo que con un pequeño “twist”, en esta ocasión Jason Bourne aunque sigue siendo un dolor de cabeza para el gobierno, no actúa en la cinta, solo vemos fotos y referencias a él y sus actos.  En cambio, la historia da un giro al centrarse en un nivel más: Treadstone el programa en el que Jason estaba y del que creíamos que era “el único”, nos da una sorpresita al revelarnos que de hecho hay varios agentes más involucrados. Uno de ellos resulta ser Aaron Cross un ex soldado al que vamos a encontrar en un heladísimo lago y de ahí seguimos su nuevo “plot”  

Desde luego, eso no es lo único de lo que nos enteraremos pero baste decir que aquello de que “que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu mano derecha” es más que una simple frase. Aunque los resultados sean… diferentes a lo esperado.

Remplazar una idea en la mente del público no es una tarea fácil. Aunque básicamente en esta nueva entrega no se trata en lo más mínimo de un remplazo. Así que los fans de Matt ya pueden respirar tranquilos. Entonces ¿por qué ponerle el mismo nombre si no está Matt?  Bueno, es una franquicia y aunque ni el director ni el actor original prosigan, a los estudios les interesaba hacerla y … eso es todo.

Lo que se hace en esta ocasión es expandir la historia, dando un salto para revivificarla y poder  reciclar recursos para seguir navegando en las múltiples áreas de “proyectos secretos” que tiene el gobierno Norteamericano. En un ligero dejo de “nuevo, pero no rotundamente diferente”

Aaron Cross (Renner) es un soldado ultra preparado, capaz de escalar riscos, combatir lobos hambrientos a mano limpia, partir caras, nadar en aguas heladas y sobrevivir a las más inclementes condiciones de vida… y por él y por lo que digamos que “recuerda” nos percatamos que tras de Jason Bourne hay mucho más que lo que hemos logrado averiguar y muchas más personas y agencias que las que nos habían contado.  

De repente se nos devela que hay una investigación ultra secreta que se suponía que se había cancelado y que sin embargo siguió…y otras partes de la inteligencia norteamericana desconocían pero ahora todos deben acabar con el numerito.   

En medio de esto está la Dr. Marta Shearing (Weisz) que es una científica que experimenta con reacciones cerebrales y que sin saberlo es parte de un plan mucho más complicado y desalmado de lo que nadie se espera.

La cinta posee la característica de develar información, tal vez demasiada, con una multiplicidad de agencias y agentes gubernamentales inmiscuidos, y que para seguir el ritmo de la trama demandan toda la atención del espectador, pero al mismo tiempo está cargada con elementos donde  la acción es demasiado abrumadora, veloz y atrayente como para no seguirla y no mandar al demonio el montón de información que se acaba de dar. Entonces arrasados por la acción, nos queda  claro que el Coronel Eric Byer, (Norton) es poderoso, desalmado, y probablemente más letal, cerrado y persistente que un virus. Y que las agencias del gobierno Norteamericano son bastante fáciles de enredar y eventualmente vencer.
Sí, si hay secuencias de acción buenas y espectaculares pero llega un momento en el que hay una sensación de estar viendo una serie de persecuciones que, sin dejar de ser adrenalínicas, no son inusitadas y caen en el predicamento de “victimas seguidas por un ente sobrenatural infinitamente más cualificado que las víctimas para cumplir sin chistar la tarea de exterminarlos” lo único que salva la ecuación de perder el interés es el hecho de pensar que, como los perseguidos son los protagónicos, deberán salir librados de la muerte.
No obstante que dejen como unos perfectos inútiles a más de tres agencias Estadounidenses y toda su multimillonaria tecnología de localización y rastreo.

La trama telarañesca de sobrecarga de información y la secuencia de acontecimientos de acción, se confabulan en contra del resultado final.
Aaron  no llega a colocarse, como lo hiciera Jason en su primer episodio, logrando involucrar en la trama del héroe a la audiencia. Y no es que Jeremy no tenga química con Weisz o que no le ponga todas las ganas del mundo por sacar la saga adelante, pero la historia trae una y otra vez encima de todos los esfuerzos de Renner al fantasma de Jason y entonces salir de la comparación, es mucho más complicado que escapar de las cuarenta agencias del gobierno Estadounidense y todos sus agentes y tecnología.

El punto neural, el espionaje y los nunca limpios trabajos de las agencias del gobierno, son el escenario donde enredados en tramas y subtramas donde ciertamente se introducen elementos del género (pastillas, investigaciones, secretos de estado, agencias y acción) Pero no se introduce algo básico para hacer la trama única: conflictos.  El panorama de los personajes inmersos en conflictos deja de ser el mero actor de la acción y pasar a ser una historia única eso hubiera hecho que fuera del básico: intentar conservarse con vida, no importa lo adverso que pueda ser el panorama. Aaron hubiera logrado no sólo salvarse, sino desterrar el fantasma de Jason para su propio bien y haber comenzado la leyenda de Cross.

Director: Tony Gilroy
Reparto: Jeremy Renner, Edward Norton, Rachel Weisz, Joan Allen, Albert Finney.
País: Estados Unidos
Año: 2012
Género: Acción, Aventura, Espionaje, Thriller
Duración: 2 hr. 15 min.
Clasificación: Mayores de 13 secuencias de acción y violencia
Fecha de estreno en México: 24 de Agosto

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