lunes, 23 de septiembre de 2013

FIN (FIN)



Por Fabián Quezada León

Un grupo de amigos cuarentones que tienen varios años sin verse, se reúnen en un fin de semana en una casa alejada del mundanal ruido, todos han sido llamados a esta reunión por una de las integrantes que es reconocida por sus dotes de amiguera y pacifista. De diversas partes comienzan a llegar los invitados en “parejas” o lo que sea con tal de no llegar solos. Al principio todo parece una evocadora fiesta de la prepa pero poco a poco el fantasma de un hecho cometido en el pasado comienza a aparecerse y a enturbiar esa idílica reunión.  En el transcurso de la primera noche al estar en una fogata los amigos son sobresaltados por algo que va a alterar de manera radical sus vidas. Los autos se han detenido, los relojes y la comunicación con el exterior es inexistente. Decididos a no quedarse de brazos cruzados  el grupo sale a buscar ayuda, pero conforme avanza el camino su unión se desbarata. Poco a poco irán comprendiendo que en definitiva las cosas no son como lo tienen pensado.
Con la frase predecesora que se trata de un trabajo de los productores de “Los otros” y de “Los ojos de Julia” uno cae redondo pensando que verá una muestra más de este genero de suspenso a la usanza ibera. Pero varias sorpresas esperan al espectador en esta cinta que materialmente demuestra lo que es ir a la deriva sin llegar a cuajar y tener puerto seguro en ninguna parte. El Fin es una cinta completamente random las cosas suceden random, los personajes están puestos random, la trama divaga y se retuerce sin llegar a ser el esperado Thriller ni mucho menos una versión que compita con las muchísimas cintas apocalípticas que nos han invadido desde antes del 2012 la información de los personajes se hace aparecer de forma tan breve y tan intrascendente que es muy probable que la mayoría pase desapercibidos los “bites” de información sobre algún motivo interno que lleve a estos amigos que evidentemente son todo menos cercanos a reunirse en un pueblo en el fin del mundo y querer pasar un fin de semana juntos ,.
El planteamiento de que varios personajes sean reunidos en una situación de aislamiento en la que se  evidencian para el publico las diferencias irreconciliables que existen entre ellos y se dan las claves de los posibles alianzas que se realizarán en caso de “emergencia” sin faltar la declaración del “pecado comunitario cometido contra un individuo al que todos hacían bullying y los ex amores existentes entre algunos de los miembros del clan;  lo hemos visto millones de veces en toda clase de cintas de manera tal que ya sabemos de antemano que si los personajes llegan a una parte desierta es muy probable que ninguno sobreviva a la experiencia. Eso es lo de siempre y es el camino que todos conocemos. Solo que ahora no hay un asesino serial que se encargue de escabecharse al infortunado elenco, sino que la amenaza sobre estos amigos es algo que materialmente nadie ve y que prácticamente no es de este mundo. Tras de los primeros minutos y el primer caso a investigar el resto es el resultado de poner en una caja nombres, situaciones y “plots” y después elegirlos al azar. Olvidándose por completo de que la película es un discurso que se le quiere decir a alguien. Torregrossa se lanza a desperdigar sus cartas sin lograr hacernos cómplices porque los personajes dan absolutamente lo mismo y lo que les pasa si no sabemos bien ni de dónde ni vienen ni a donde van, acaba por desinteresarnos.
Como hablamos de  azar, la historia, porque simplemente se le da la gana, comienza  planteándonos a los personajes pero después por otro “cambio de gana” deja lo que vendría a ser el motivo de toda su argumentación (hablar sobre las relaciones humanas)  para vagar de un punto al otro, intentando, mientras pretende ser muy “modernosa” y deja ir valiosas oportunidades de enmendar la página corriendo a perderse en los cerros de Úbeda. Se especula que los acontecimientos que van dándose en la cinta son un reflejo de este vagar del individuo moderno para tratar de encontrarse…  Bueno, francamente eso será poniéndole mucho empeño en encontrarle sentido a esta cinta que ping ponea con todo lo que se le pone enfrente.   Y lo peor es que cae en una serie de lugares comunes. En definitiva, nada es peor recomendado  en una historia de suspenso que perder el suspenso debido a lo sobado que esta el tema del fin del mundo.
Pero como tampoco está por explicarse a sí misma, en este vagabundeo se toma varias licencias literarias  que jamás explica lo suficiente o al menos justifica.
Y solo por mencionar algunas cosas, podríamos citar a dos cintas que tratan el fin irremediable del mundo en un nivel mas “personal” sin verterse sobre los efectos especiales: Melancolía y Buscando un amigo para el fin del mundo, que serían de la corriente que tiene El Fin pero, si comenzamos a sacar los vectores del tratamiento El Fin sale muy mal librada; en lo que en las otras se siente desesperado y melancólico acá suena hueco, sin sustento. Y nos lleva a encontrarnos con que al final la película misma desaparecerá de nuestros recuerdos de modo random sin dejar secuela.
Dirección: Jorge Torregrossa
Reparto: Maribel Verdú, Daniel Grao, Clara Lago, Blanca Romero, Carmen Ruiz, Miquel Fernández, Antonio Garrido, Andrés Velencoso, Eugenio Mira
 País: España.
Año: 2012.
Género: Drama, ciencia-ficción.
Duración: 90 min
Clasificación: Mayores de 13  
Estreno en México: 20 de Septiembre

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