viernes, 5 de noviembre de 2010

SCOTT PILGRIM VS EL MUNDO (SCOTT PILGRIM VS THE WORLD)




Por Fabián Quezada León

Una verdadera construcción sobre las bases de la cultura pop de los 80's y 90’s basada en el comic de Bryan Lee O'Malley.
La historia aparentemente es simple: Scott (Cera) un chico común y corriente, bajista de una banda de garaje llamada sex bob-omb no tiene problema en enamorarse y desenamorarse, solo que frecuentemente hace ambas cosas al mismo tiempo sin que las afectadas se enteren que ya bajaron en el rating de su corazón.
Este peculiar personaje, cuyo mundo se desarrolla por igual en varias realidades paralelas, habita en un “cuarto” con su compañero Wallace Wells (Culkin) que resulta ser gay y bastante “amistoso” y deben compartir … la cama con las “visitas”. Scott alardea de haber adquirido a una nueva novia, Knives Chau (Wong) una puberta asiática quien además es groupie irredenta de su banda así que todo parece excelente, hasta que se cruza en su camino la exótica Ramona Flowers (Winstead ) que trae tras de sí un pasado tormentoso y... siete feroces ex parejas que se han coludido en una alianza para destruir cualquier intento de Ramona por encontrar un nuevo amor y , de paso como que no quiere la cosa, acabar con cualquier pretendiente. Pero Scott cegado por su enamoramiento/interés sexual por Ramoncita es capaz de enfrentar hasta al mismo diablo.

Las bases de la cultura residen en la cultura popular y esta base es tan ampulosamente rica y cambiante, que casi es irrepetible pues con portentosa rapidez copia, mimetiza, transforma, se enriquece, adopta, desecha, a la vez vitorea y abuchea y Scott Pilgrim viene a ser, en esta adaptación una exuberante muestra de que el pop jamás va a dejar de crearse a sí mismo y fundirse para engendrar nuevas especies de géneros y corrientes.
La cinta es una irreverente pero profunda alabanza a cientos de entrecruces entre la música, la cultura pop, la estética, los juegos de video y cuatrocientas referencias más, pasando por los juegos de palabras, los iconos de la televisión, las nuevas costumbres sexuales y sociales hasta el cine mismo. El marco de contexto del guion es apabullante, definitivamente es para alguien que haya vivido los ultimos 30 años de una manera omnipresente.
Pero vamos por piezas (solo las más grandes) rodeando a los personajes. Scott es a la vez el vecino de al lado y un Casanova, que como muchos de los de esta generación han pasado de relación en relación y no acaban de cuajar con ninguna, es a la vez un seductor y un inseguro (solo hace falta ver las múltiples veces que su trauma capilar lo hace moverse de actitud) Scott no ha encontrado el verdadero éxito porque, como en toda buena batalla épica, aún no ha llegado, digámoslo así, a entrar en contacto con su ser “primordial” y ha confundido las verdaderas razones por las cuales las peleas deben ser peleadas.
Cada vez que Scott se enfrenta a un nuevo enemigo va adelantando un paso en este simil de camino del héroe post moderno en el que transita. Y como delicatessen están los cameos de varios que han interpretado a héroes de comic como Evans.
Sin embargo Scott no es el único personaje profundamente significativo, ni icónico, dentro de esta saga. En su mundo inmediato cada uno de los integrantes de su banda, desde el líder hasta la baterista y no olvidemos al ignorado colaborador/semi groupie (El "otro" Scott) que intenta en una manera bastante débil penetrar al mundo de los “ejecutantes”.
Cada uno de ellos representan un lado de esta polimorfa actualidad juvenil. Lo importante es que ninguno de los miembros del grupo son realmente unos pubertos, todos son moradores de esta fauna suburbana una raza de seres renuentes a dejar escapar la adolescencia... aunque ya pasen de los 20.
Por ello por ejemplo, el noviazgo de Scott de 22 años con Knives de 17 suena tan tentador, y sirve para alardear pues auque ya se pasó la pubertad aún se es popular con las más jóvenes.
Pero eso solamente es un elemento más, un hilo de la trama que se desarrolla dentro y fuera del mundo de Scott, pues la historia sucede en casi cualquier lado del espectro entre lo real y lo imaginario; la vida es un videojuego y un videojuego es la vida o al menos parte del DNA de la generación de Scott.
Lo básico es que no hay fronteras entre ellas. Evidentemente la parte del comic deja ver su clara influencia, pero su némesis electrónica envuelve todo en capas y capas de sabiduría pop que se lee en varios lenguajes a la vez por la mente acostumbrada del jugador de video, que puede transitar en un circo de tres pistas y seis realidades al mismo tiempo que engulle una hamburguesa y habla por teléfono o responde a su madre.
Este ejercicio tan común entre los adolescentes o por lo menos quienes están adecuados a los juegos de video o el mundo del comic, dado que se domina la idea de que los mundos/viñetas/ realidades, se conjugan en uno solo y el orden, a diferencia del relato tradicional, puede alterarse y brincarse, regresar y revisarse, puede ignorarse, editarse, truquearse, interactuarse y componerse de diferentes maneras y cualquiera puede ser buena y esta multi ordenación del mundo se extiende a también la manera en la que se viven las vidas.
El pelo se cambia, la ropa se cambia, las relaciones sexuales se cambian y los resultados van a ser diferentes, pero de una manera invaluable no pueden considerarse como equivocados en un 100% de las veces, simplemente diversos y cada experiencia va a formar un pixel en la siguiente saga, las referencias culturales y de aprendizaje ya no son cargas, son aditamentos: armas, trucos, vidas, para recrear y caminar (tal vez hacia una madurez?) o por lo menos a la versión reloaded de sí mismos.
Pero la cinta ofrece mucho más; los personajes son sólidos, independientes, llenos de cosas que decir; la realidad en la que se mueven es tan multifacética que incluye los iconos del mundo de video como las moneditas que varían de precio con cada escala ascendida, los corazones flotátiles y las descripciones de el ambiente. Pero en la historia más allá de estos aditamentos al fin de cuentas la base amorosa sustenta adecuadamente a los personajes.
Scott, quien podría ser considerado el heredero de Don Juan, tomando y desechando intereses amorosos, llega a su momento de redención cuando encuentra la segunda arma en sí mismo, sin esto no sería más que un post electroemo llorando su amor imposible, pero lo mejor es que Si el es Don Juan, Ramona también tiene sus “pecadillos” y através de los enfrentamientos de Scott ella misma va redimiendose.
Por su parte Scott también enfrenta sus propios demonios encarnados en la tortura amorosa y el “aún me duele” en la figura de la voluptuosa Envy Adams (Larson).
El duelo con cada ex malvado va a dar avance a la historia a la vez que se descubren nuevas y multicoloridas relaciones y referencias que van a desembocar en un épico combate final, que posee la garra y el nivel de pericia de los mejores juegos de video.
Una cinta estupendamente balanceada y rica para enriquecer el propio nivel de herramientas pop culturales que además posee un magnífico soundtrack.

Dirección: Edgar Wright
Reparto: Michael Cera, Alison Pill, Mark Webber, Johnny Simmons, Ellen Wong, Kieran Culkin, Anna Kendrick, Aubrey Plaza, Mary Elizabeth Winstead, Chris Evans, Brandon Routh, Jason Schwartzman, Bill Hader
País : Estados Unidos
Año: 2010
Género: Acción, Aventura, Ciencia Ficción, videojuegos, comics, pop
Duración: 1 hr. 53 min.
Clasificación: Mayores de 15 violencia, contenido sexual, referencias a drogas
Fecha de estreno en México: 5 de Noviembre

No hay comentarios: