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Por
Fabián Quezada León
Viudo desde hace tres años, Denis Patar es un padre
idealista, entregado y amante de sus dos hijas: Janine, de 13 años, y Mercredi,
de 9. Pluriempleado y acosado por la crisis, hace todo lo que puede para cuidar
a las niñas y educarlas en los sacrosantos principios libertarios y
progresistas de los 80 (además de en la religión de David Bowie), pero a menudo
se ve superado. Cuando olvida, de nuevo, recoger a Mercredi a la salida del
colegio, debe enfrentarse con una joven asistente social y apuntarse a un programa
obligatorio para demostrar que puede cuidar de su familia.
El hecho de engendrar y cuidar de los hijos ha sido el
tema de innumerables películas a lo largo de la historia. Casi siempre otorgándosele
la tarea a personajes femeninos. Sin embargo, el séptimo arte de vez en cuando
decide ver el lado "b" de la moneda (igual de natural pero que no es tan
socorrido) el padre que se debe hacer cargo de su familia sin la presencia de
una madre /o sustituta en el panorama.
Algunos casos que saltan de inmediato a
la memoria son Kramer contra Kramer en el cual Dustin Hoffman obtiene la
custodia de su hijo al divorciarse de su mujer y debe aprender las tareas de la
paternidad; Tres hombre y un bebé y su secuela, en el que un trío de hombres
solteros criaban a una bebé abandonada. Otro más reciente fue el caso de Capitán
fantástico, en el cual Viggo Mortensen criaba a una banda de hijos según sus
muy peculiares conceptos de la educación.
En todas el panorama desde afuera es una mirada
reprobatoria de antemano sobre la eficacia en las tareas de la paternidad del
hombre “solo”. Dudas que solo suponer de
una madre serían imposibles, surgen en cada centímetro si el responsable es un
hombre.
En esta época en la que “Me too” ha empoderado a la
mujer, la exposición de un personaje masculino criando hijos exitosamente
parece una derivación natural.
Sin embargo el planteamiento de los personajes secundarios en la cinta es poner en
tela de juicio la capacidad del padre como “responsable de la crianza y
bienestar de los hijos”
Evidentemente los retos de la educación son un tema
basto y complejo aunque no se le mire con los ojos estrictos del status quo. Y
Reine pone sobre la mesa el problema dotándolo de una comicidad y buena vibra
auténtica.
El debut de la cinta se hizo dentro de EducaTIFF en el
16°Festival internacional de cine en Transilvania y la cinta abrió ante un público
compuesto por jóvenes en una sección donde se tocan temas relacionados con
temas familiares.
Denis, el padre de familia interpretado por Kevern, no
solo debe luchar contra las preconcepciones del “padre modelo” sino que además
debe desempeñarse como proveedor y ferviente defensor de los conceptos “revolucionarios”
a los que se ha adherido desde su juventud, cuando conoció a su no menos
revolucionaria pareja y madre de sus hijas.
Denis se ve empujado por las circunstancias a “revalorar”
y “confrontar” su peculiar forma de vida, no porque acabe rindiéndose a la “normalidad”,
sino porque defiende su pensamiento cuando de proteger a sus hijas se trata; en
definitiva, se esfuerza por crear seres especiales (a despecho de la opinión de los otros) y de ninguna manera va a
permitir que la “normalidad” apague su chispa.
La otra cuestión es que (como la mayoría de los
padres) Denis Patar no tiene una copia de la “guía del usuario del padre de
familia" y los problemas que sus hijas van teniendo debe de tratar de resolverlos
con todo lo que la inteligencia y el cariño le den, aunque no sean la opción que
podría encontrar en un libro de pedagogía. De hecho, cuando trata de seguir las
instrucciones dadas en su curso de “mejoras para ser padre” los resultados no
son ni la mitad de efectivos
Simplemente porque Janine (Dugas) y Mercredi (Zanini),
no son unas niñas “promedio” pero que sin embargo poseen una personalidad bien
definida.
Pero a pesar de
ello, Janine sufre lo que muchos niños en la escuela, bullying.
No solo es diferente a los demás, además posee una
condición neurológica que tiene crisis violentas y esto la marca como alguien “anormal”.
Cuando Denis olvida recoger a su hija más pequeña,
desata los cables para que la cinta siga caminando: Denis es sospechoso de “desatención”
abriendo la puerta a la entrada de Severine (Cottin) la afable trabajadora social
que viene a dar contrapeso a la “libertad creativa educacional” en la que Denis
y sus hijas viven.
Obviamente es también el resorte para abrir la
subtrama del interés romántico en la cinta. No es difícil de ver que en cuanto
Severine aparece, la vida de Denis va a dar un giro de 180 grados.
Con todo lo gastado que puede resultar la situación y
los intentos por “organizar una familia común” el guión compensa este detallito
al remarcar la sutil pero firme diferencia que puede existir entre cada familia
con respecto a todas las demás, y para ello los Patar tienen un arsenal.
Desde
la creatividad irrestricta de parte de las hijas para “seducir” y “cambiar la
impresión” que puede tener Severine de su entorno familiar al hacer una “representación
circense en la sala” hasta la manera en la que Denis apoya las manifestaciones
de Janine en su sueño de tocar un solo
de flauta en la fiesta escolar.
Y al mismo tiempo que Denis recapacita, la audiencia
puede formularse la misma pregunta; por qué ser parte del colectivo reglamentado
y anónimo es mejor que ser único y sobresalir? El simple hecho de que el
colectivo social o el Estado dictaminen la "normalidad" y las reglas lo hace más valioso,
inequívoco y certero que la libertad y la creatividad?
Este es un campo en el
que la cinta lanza algunas semillas para dejar pensando a la audiencia y tal
vez imaginar caminos diferentes para acercarse a sus propias familias y sus
mundos de creatividad e individualidad.
Sin embargo, no por ello la trama expuesta por Reine
se vuelve un mamotreto pesado e infumable, sabe dejar las ventanas abiertas
para ver a espacios que se abren fuera de la misma película a puntos como la
validez de la interferencia del Estado en la regularización de conceptos y
maneras de pensamiento aplicables a la sociedad que gobierna o el popular descrédito
a que los niños sean criados solo por hombres.
Cigarettes et chocolat chaud, sin
perder un gramo de ternura y simpatía coloca a los fabulosos Patar como un
punto clave en el panorama social que en muchas partes, a lo largo y ancho del
mundo, se está viviendo, porque quién entre todos los cambios y retos del mundo
moderno no se interesa hoy en día por ser aceptado, pero sin perder su
individualidad?
Director: Sophie Reine
Reparto: Gustave Kervern, Camille Cottin, Fanie
Zanini, Héloïse Dugas, Mathieu Métral
País: Francia
Año: 2016
género: Dramedy, ficción, Familiar
Duración: 98 min
Clasificación: Toda la familia
fecha de estreno En México: 12 de Julio 2018
Guión: Sophie
Reine, Gladys Marciano
Fotografía: Renaud Chassaing
Música: Sébastien Souchois
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