jueves, 22 de mayo de 2014

BERBERIAN SOUND STUDIO, LA INQUISICIÓN DEL SONIDO SE EXHIBE EN LA CINETECA NACIONAL.

Por Julia Elena Melche.

En la década de los setenta, el Berberian Sound Studio fue el estudio de postproducción de sonido más barato y sórdido de toda Italia, en el que solamente las películas más perturbadoras procesaron y editaron sus mezclas de sonido. Al estudio llegará Gilderoy, un tímido ingeniero de sonido residente en el Reino Unido, quien  debe encargarse de mezclar el último “giallo” del explosivo realizador italiano Santini, el gran maestro del género. Gilderoy pronto se verá atrapado en un mundo prohibido poblado por actores maniáticos donde los caprichos artísticos y la burocracia más absurda marcan el día a día. 

En su segundo largometraje, el cineasta inglés Peter Strickland rinde homenaje al “giallo”, subgénero cinematográfico de origen italiano, derivado del thriller y del cine de terror, que tuvo especial vigencia durante los años 70, época en la que disfrutó de un considerable éxito comercial. 

El “giallo” es uno de los principales precursores del slasher (cine de terror cuya principal característica es la presencia de un psicópata que asesina brutalmente a adolescentes y jóvenes), sobre el que tuvo gran influencia. 

La cinta se apoya en muy buena medida en la magnífica interpretación del actor británico Toby Jones de Los juegos del hambre, Los juegos del hambre: en llamas, Blancanieves y la leyenda del cazador, ahora, como el alucinado Gilderooy, inmerso entre la realidad y la fantasía y soportando  las insolencias y el mal genio del realizador Santini. 

Sin duda, la historia resulta desconcertante y perturbadora, pero a su vez fascinante, en su recorrido por el mundo del cine de terror italiano, que muestra la mecánica de una película y la manera en que se manipula al espectador para provocarle miedo. 

Así, se explora en la producción de los efectos sonoros, donde el ingenioso manejo de objetos metálicos o de verduras puede producir sonidos sorprendentes, como por ejemplo, cuando se tritura una sandía es para dar el efecto de un cuerpo que se está destazando. 

Una película que resultará apasionante para los aficionados del cine de terror y del gore, como también para el cinéfilo que ha seguido de cerca el cine de horror italiano de los años 70 y 80.

Dirección y guión: Peter Strickland. Reparto: Toby Jones (Gilderoy), Tonia Sotiropoulou (Elena), Cosimo Fusco (Francesco), Susanna Cappellaro (Veronica), Chiara D’Anna (Elisa), Fatma Mohamed (Silvia), Antonio Mancino (Santini), Eugenia Caruso (Claudia), Jozef Cseres (Massimo). 
País: Reino Unido.
Año: 2012.
Duración: 92 minutos. 
Clasificación: B.

BERBERIAN SOUND STUDIO, LA INQUISICIÓN DEL SONIDO SE EXHIBE A PARTIR DEL 23 DE MAYO EN LA CINETECA NACIONAL Y EN CINÉPOLIS.
PARA INFORMACIÓN DE HORARIOS, CONSULTAR: www.cinetecanacional.net
www.cinepolis.com.mx

PREMIOS:

Premio a mejor director, mejor actor y mejor diseño de sonido en el Möet British Independent Film Awards 2012 de Londres. Reino Unido.  
Premio a la mejor película internacional en el Festival Internacional de Cine Independiente 2013 de Buenos Aires. Argentina.


EL DIRECTOR. 

Peter Strickland nació en Berkshire, Reino Unido en 1973. Realizó sus primeros proyectos cinematográficos en súper 8 y 16 milímetros. Su primer cortometraje, Bubblegum, rescató del olvido a la actriz transgénero Holly Woodlaw y se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Berlín en 1996. En el mismo año fundó el grupo de música experimental The Sonic Catering Band con el que lanzó varias grabaciones y realizó presentaciones en Europa. Después de haber recibido una herencia familiar, utilizó el dinero para financiar su primera película, un drama de venganza ambientado en Transilvania; Katalin Varga, que se filmó en la campiña rumana en 2006. Sin embargo, debido a diversos problemas económicos, la película fue lanzada tres años después. Actualmente vive en Hungría donde imparte clases de inglés. 

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