Migration
ATENCIÓN, ESTA NOTA
CONTIENE INFORMACIÓN DETALLADA DEL EPISODIO. (SPOILERS)
Las
cosas han sido un poco turbulentas después de los exámenes y el equipo del
Seattle Grace Mercy West se reúne para imaginar quienes de los residentes se
irán y quienes se quedarán, en especial Owen, como jefe, está pasándola fatal
tratando de reacomodar su equipo. Derek le dice que Meredith sigue dudando si
aceptar o no la propuesta de Boston y Owen pone en la balanza que si una de sus
mejores residentes y el mejor neurocirujano se van a ir del hospital apreciaría
infinito una decisión rápida para él prevenirse.
Owen
sabe que Cristina ha tenido ofertas de Stanford y Columbia y eso lo inquieta. Teddy,
para tranquilizarlo le comenta que cree que Seattle aún está en la terna de las
elecciones de Cristina.
Bien
sabemos que después de la tempestad de
un examen, viene… ¡la fiesta! Los
residentes del quinto año, después de conocer los resultados de su calificación
se ponen a celebrar como locos en una parranda llena de música y bebidas
espirituosas… el motivo además es que las ofertas laborales están empezando a
llegar; así nuestros médicos favoritos reciben sus opciones. Esto los enfocará
para preparar el vuelo lejos del Seattle Grace. Cristina, en medio de la fiesta,
recibe su oferta y esto tal vez la hace recapacitar un poco sobre su relación
con Owen. Por lo que deja el bullicio y
decide irse a casa a acompañar a su esposo en la cama. Pero, no, no es que las
campanas se pongan al vuelo para anunciar su reconciliación…ella sólo lo
acaricia unos momentos y cuando él le pregunta qué hace, ella responde que no
sabe. Y luego se va. Es claro que Cristina es un hueso duro de roer.
Callie,
Cristina y Teddy explican a, Nick, los pormenores de lo que podría ser su
cirugía. Nick le pide a Callie que le diga a "Scottsdale" que le
manda decir adiós. Pero al mismo tiempo, no puede dejar de pensar en que aún en
medio de su gravedad, tal vez valdría la pena arriesgarlo todo por el todo y
darse la oportunidad de someterse a otra cirugía, aunque eso significaría que
debe vivir los últimos días que le quedan metido en un hospital y eso no le
entusiasma, menos aún, cuando su mejor amiga lo evita continuamente.
Mark
le cuenta a Derek que Lexie se le declaró y que eso lo confundió terriblemente,
porque pensaba que podría llegar a algo con Julia, pero definitivamente ama a
Lexie. Están en eso cuando se abre la puerta del elevador y entra Lexie. Este
es un momento embarazoso.
Al
ver la actitud que ha tomado Arizona para con su amigo, Callie va y habla con
ella antes de que él entre a cirugía y le exige que arregle las cosas con Nick.
Finalmente Arizona va para reconciliarse y animarlo. Al operarlo Cristina y
Teddy confirman que las cosas son mucho
peores de lo que los estudios previos indicaban: el cáncer lo ha invadido por
completo.
Arizona
está destrozada, ella y Callie también quieren plantear soluciones para la
operación, pero llega un punto en el que deben detenerse. Sólo hay una salida,
dejar que la enfermedad siga su curso. A Nick no le queda más que una cosa,
lamentarse de haber dejado correr seis años antes de tratarse. Arizona no puede
hacer nada más por su amigo. Solo se aferra a él sin remedio.
Derek
quiere que Meredith acepte el trabajo que le han ofrecido en Boston. Ella no
quiere irse. Es más, ha planeado que ella y Cristina se queden relativamente
cerca; pero Derek le hace ver que está planeando su futuro por su amiga y que
al fin de cuentas él es su marido y ella debería pensar en él; dado que le han
ofrecido una oportunidad de una beca de $ 10 millones en la Universidad de Harvard,
además de proveerlo con un equipo completo para que prosiga el sueño de su vida
de encontrar una cura para el Alzheimer.
Richard
le anuncia a Alex que Keith Colliers, el sinodal al que Alex gritó y que es del
famoso hospital Johns Hopkins, le ofrece
una beca en el área de pediatría; es más, de hecho están creando un lugar
específicamente para él.
Desde
luego, Alex no se la traga y cree que Richard le está jugando una muy mala
broma…. Hasta que se lo confirman por teléfono.
Evidentemente
la noticia es un garbanzo de a libra y la emoción arrasa, bueno, hasta Cristina
corre a abrazarlo. Obvio ese hospital es el sueño dorado de Alex… Si no es
porque Alex acababa de comprometerse con Arizona para quedarse en Seattle. Así
que Richard, con su experiencia de jefe, se aplica a darle algunos consejitos
para lograr que esa promesa, si se cumple, le traiga buenos dividendos de parte
de la dirección del Seattle Grace, o sea… de Owen.
Teddy
le ofrece a Cristina la oportunidad de ser la única representante de
cardiología en el caso de unos siameses; claro que esto lo hace Teddy para “animar”
a Cristina a quedarse en Seattle al lado de Owen. Pero cuando Teddy se va
Meredith le reclama a Cristina que no le dijera a Teddy que ya tiene planes
para dejar el hospital.
Alex
le dice las nuevas a Richard: Hopkins le ofrece una rotación a nivel
internacional y cubre sus gastos de mudanza, pagará todas sus deudas y hasta le
dará una fianza
Owen
iguala la oferta que Johns Hopkins le hizo a Alex. Richard le pregunta por qué
no está celebrándolo, la razón es simple, Alex jamás se había sentido tan
importante para nadie. Aunque para Owen esa
decisión no fue algo fácil de tomar, porque debió de ajustar sus presupuestos,
sacrificando otras cosas; entre ellas la posibilidad de contratar a April. La
desconcertada muchacha recibe la noticia de labios de Owen. ¡Vaya
que le ha llovido! Truena
el examen, rompe su promesa a Dios y… ¡la corren!!! La razón que Owen le da es que; desafortunadamente,
ella no es candidata para el puesto.
Una
a una, las demás promisorias ofertas que April tenía antes de los exámenes se
esfuman ante sus ojos. Seattle era la que daba por sentado, y se le ha ido.
Ben,
que ha sido extremadamente paciente con Miranda, ya no puede seguir esperando a
ver cuando Bailey decide tener tiempo para él. Así que la invita a comer, es
más hasta ha llevado un crucigrama para que lo hagan entre los dos. Pero una vez más Miranda está demasiado
concentrada en su trabajo. Tiene el caso de Jake, un hombre que se ha casado
tres veces con su misma esposa y se ha divorciado dos. Justo ahora regresan de
su tercera luna de miel pero Jake tiene una perforación intestinal pues ha sido
invadido por un extraño gusano que se está alimentando de sus entrañas. El hombre
sufre de una parálisis repentina y Derek debe operarlo, así que Miranda se
apunta para estar en la cirugía.
Esto
es ya el colmo, Ben se desespera, en serio era vital que hicieran ese
crucigrama juntos… para no defraudar más a Ben, Miranda acepta ir respondiendo
las preguntas mientras hace la cirugía. ¿Y
por qué era tan importante hacer ese crucigrama? Pues porque Ben pasó dos meses
diseñándolo y la 21 horizontal era: “¿Te
casas conmigo?”
Evidentemente
Miranda se queda de una pieza. Pero bueno, ya en casa Miranda se arregla de
pies a cabeza y le pide que por favor hagan las cosas como se debe y que repita
la pregunta. En definitivo Ben no está muy convencido de volver a hacer el
numerito, y menos aún cuando recibe una llamada de parte de la UCLA para ser
interno en cirugía. Digamos que eso cambia las cosas un poco…
Owen
borra el nombre de Alex del pizarrón donde
está haciendo su esquema del plantel de médicos. Teddy llega y le dice que cree
que también Cristina se va a ir. Teddy no puede entender por qué de la
situación y le pide a Owen que le diga, él finalmente le confiesa que engañó a
Cristina.
Y
por si te preguntabas que sucedió con Mark y Lexie después de que ella le diera
esa intensa declaración de amor, Mark cree que se debió a una especie de acto irreflexivo,
más bien cándido. La cuestión es que está hecho pelotas pues sabe perfectamente
que Julia sería lo que él necesitaría para asentar su vida, pero por el otro
lado, a la que ama en verdad es a Lexie.
Meredith
le pregunta a Cristina si aún considera permanecer en Seattle y le deja ver que
Owen debería estar con una persona que quiera darle hijos y que ella debería
pensar en estar con alguien que la ame como es. Pero Cristina no lo toma bien y
le dice que mejor no se meta. Meredith le dice
que ella es su mejor amiga, Cristina le responde que su mejor amigo es
Owen.
Callie
encuentra a Arizona llorando en la lluvia, evidentemente está teniendo una
crisis por darse cuenta de que todas las personas a las que ha amado terminan abandonándola.
Callie le dice que ella no lo hará.
Owen
pregunta a Cristina que al final de cuentas cuál va a ser su decisión… ¿Columbia,
Stanford, o Mayo…? En definitiva no le iría mal en
ninguna de las tres. Por respuesta ella lo besa y acaban haciendo el amor. Al
terminar ella le dice que recibió una oferta para un extraordinario plan en la Clínica
Mayo, y que se irá. (Oh, Oh!!!)
Meredith
le dice a Cristina que ya eligió, se irá a Boston. Cristina le responde que
ella irá a Mayo.
Mientras
tanto, April, desempleada y deprimida toma
a solas en el bar. Jackson la encuentra
y se van a besar cuando ella le dice que él hace esto por compasión, ya que se
está sintiendo culpable por todo lo que sucedió… y tal vez no esté muy lejos de
la realidad…
El
equipo de médicos se sube a un jet privado para ir a la separación de los
siameses. Derek, Meredith, Cristina, Lexie, Arizona y Mark.
Mientras
vemos que un desconsolado Owen sigue tratando de rehacer su equipo en el
pizarrón de médicos y borra nombres… es
la plena migración…
En un
abrir y cerrar de ojos sucede un
accidente en el avión; hay ruido, desastre y confusión…
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